Horace Vernet – Ceiling painting of Bourbon palace
Ubicación: National Assembly, Bourbon palace (Assemblee Nationale, Palais Bourbon), Paris.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su izquierda, se presenta una representación de una locomotora a vapor, elemento anacrónico que introduce una clara referencia al progreso industrial y tecnológico del siglo XIX. Un pequeño puto, con la piel desnuda y actitud diligente, opera los mecanismos de la máquina, como si fuera un asistente o sirviente. La presencia de esta maquinaria no es meramente decorativa; interrumpe la serenidad clásica de la figura central y establece una tensión entre lo antiguo y lo nuevo, lo mitológico y lo moderno.
El cielo que se extiende tras la locomotora está representado con una atmósfera luminosa, casi celestial, aunque también cargada de humo y vapor, producto de la máquina. Esta dualidad refuerza la idea de un avance tecnológico que, si bien promete progreso, también introduce elementos de perturbación en el orden natural.
El plano enrollado sobre el que descansa la mano del personaje central podría interpretarse como una metáfora del conocimiento, la planificación o incluso el destino. Su posición sugiere que este individuo es quien observa y juzga el avance tecnológico, quizás con un sentido de responsabilidad o preocupación por sus consecuencias.
En términos subtextuales, la obra parece explorar la relación entre la tradición y la innovación, entre lo divino y lo mecánico. Se intuye una reflexión sobre los desafíos y las promesas del progreso industrial, así como sobre el papel del individuo frente a estos cambios trascendentales. La yuxtaposición de elementos clásicos con símbolos de la era moderna sugiere una crítica implícita al impacto de la tecnología en la sociedad y en la percepción humana del mundo. El puto, representando el trabajo manual y la ejecución, contrasta con la figura central, que simboliza la contemplación intelectual y quizás, un cierto desasosiego ante las consecuencias de su propia creación o de la creación de otros. La composición, en su conjunto, invita a una meditación sobre la naturaleza del progreso y sus implicaciones para el futuro.