David Klöcker Ehrenstråhl – KarlXI's life horse — The Little Englishman
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es deliberadamente restringida; predomina un tono terroso, ocre y marrón que envuelve al animal en una atmósfera brumosa y sombría. Esta elección estilística contribuye a acentuar la figura central, aislándola del fondo y otorgándole una presencia casi monumental. El paisaje difuminado, apenas insinuado tras el caballo, parece desvanecerse en la lejanía, reforzando la sensación de que el animal es el único foco de atención.
La luz incide sobre el cuerpo del caballo desde un ángulo bajo, creando fuertes contrastes de claroscuro que modelan su forma y enfatizan su relieve. Esta técnica ilusionista intensifica la impresión de movimiento y vitalidad. La mirada del caballo, aunque algo apagada por la penumbra, transmite una sensación de alerta y nobleza.
Más allá de la representación literal de un equino, esta pintura parece sugerir una alegoría sobre el poder, la resistencia y la individualidad. El caballo, símbolo tradicional de fuerza y libertad, se presenta como una figura solitaria, desafiante y aparentemente indomable. La pose enérgica y la mirada fija podrían interpretarse como una declaración de independencia o un desafío a las convenciones establecidas. El contexto histórico implícito –la referencia al pequeño inglés– podría evocar una relación compleja entre el poder real y la influencia extranjera, insinuando una tensión subyacente en la representación del animal. La atmósfera melancólica que emana de la obra sugiere también una reflexión sobre la fugacidad del tiempo y la inevitabilidad del destino.