David Klöcker Ehrenstråhl – Hinric Hasenberger, the Court Jester
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El hombre viste un atuendo de color rojo intenso, con detalles verdes que contrastan con el tono dominante. La prenda parece ser una especie de jubón o chaqueta cerrada por botones, cuyo diseño sugiere una posición social específica, aunque su apariencia general es descuidada. Su cabello es largo y negro, cubriendo parcialmente sus hombros y contribuyendo a un aspecto algo desgreñado. La barba, también negra y abundante, acentúa la severidad de su rostro.
Sus manos están entrelazadas frente a él, sosteniendo una cuerda o rosario de cuentas blancas. Este gesto es particularmente significativo; podría interpretarse como una súplica, una reflexión interna o incluso un intento de consuelo ante una situación desconocida. La mirada del retratado es directa y penetrante, pero carente de alegría. Transmite una sensación de introspección y quizás, cierta tristeza.
En el primer plano, sobre una superficie horizontal que se extiende a lo largo de la parte inferior de la composición, se disponen diversos objetos: un balde metálico, un pequeño cuenco o plato, algunas cartas esparcidas y lo que parecen ser huesos o fragmentos óseos. Estos elementos introducen una ambigüedad en la interpretación del retrato. El balde podría simbolizar trabajo o pobreza; las cartas sugieren juego, engaño o azar; los huesos, por su parte, evocan la mortalidad y la fragilidad de la vida.
La disposición de estos objetos, junto con la expresión del retratado, sugiere una narrativa subyacente que va más allá de un simple retrato. Se intuye una historia de desilusión, quizás de pérdida o decepción. El contraste entre el atuendo relativamente elegante y los objetos humildes o macabros refuerza esta idea de una vida marcada por la contradicción y la adversidad. El artista parece haber buscado retratar no solo la apariencia física del hombre, sino también su estado anímico y las circunstancias que definen su existencia. La composición en general invita a la reflexión sobre temas como el destino, la fortuna y la condición humana.