David Klöcker Ehrenstråhl (Attributed) – Ludvig VI
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es clave para la atmósfera general de la obra. Predomina una oscuridad profunda, casi teatral, que envuelve gran parte del fondo y las áreas periféricas de la figura. Esta penumbra contrasta fuertemente con los focos de luz que iluminan el rostro, el cuello y las manos del hombre, atrayendo inmediatamente la atención hacia estos elementos. La luz no es uniforme; presenta gradaciones sutiles que modelan su rostro y resaltan la textura de sus ropas.
El vestuario es significativo. El hombre viste una indumentaria rica en texturas: un chaleco bordado sobre una camisa con elaborados encajes, cubierto a su vez por una capa o manto oscuro que cae abundantemente sobre sus hombros y piernas. La complejidad del atuendo sugiere riqueza y poder. La forma en que la capa se drapea alrededor de él contribuye a crear volumen y a enfatizar su presencia física.
El rostro es el punto focal principal. Se aprecia un semblante serio, con una expresión contenida que denota introspección o quizás cierta melancolía. La mirada es directa, aunque no agresiva; parece invitar al espectador a contemplar más de cerca. La barba bien cuidada y el cabello largo, peinado hacia atrás, son elementos característicos del estilo de la época.
En cuanto a los subtextos, se puede inferir una declaración de estatus social elevado. La pose relajada, aun manteniendo un aire de dignidad, sugiere familiaridad con el poder y la autoridad. La oscuridad que rodea al retratado podría simbolizar tanto misterio como aislamiento, implicando quizás una carga o responsabilidad inherente a su posición. El uso del claroscuro no solo es una técnica artística, sino también una herramienta para enfatizar la importancia de la figura y crear un ambiente de solemnidad y respeto. La ausencia casi total de elementos decorativos en el fondo contribuye a centrar toda la atención en el individuo retratado, reforzando su individualidad y singularidad.