Metropolitan Museum: part 4 – Attributed to David Bailly - Portrait of a Man, Possibly a Botanist
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El hombre viste ropas oscuras, probablemente de lana o terciopelo, con un cuello alto ricamente plisado que enmarca su rostro. Un abundante barba blanca, cuidadosamente recortada, le da una apariencia de dignidad y sabiduría. En sus manos sostiene unas gafas de aumento y un libro abierto, sobre el cual se aprecia una ilustración botánica detallada. La precisión del dibujo floral contrasta con la textura más libre y expresiva del retrato.
La composición es relativamente sencilla: el sujeto se presenta de frente, mirando directamente al espectador. Esta mirada directa establece una conexión inmediata entre el retratado y quien observa la obra. El fondo oscuro, casi negro, concentra la atención en la figura principal, eliminando distracciones innecesarias. La iluminación, aunque suave, resalta los volúmenes del rostro y las manos, creando un efecto de realismo que refuerza la impresión de veracidad.
Más allá de la representación literal, el retrato sugiere una serie de subtextos. La presencia del libro y las gafas de aumento insinúan una dedicación al estudio y a la investigación, posiblemente en el campo de la botánica o la ciencia natural. El sillón, con su postura relajada pero erguida, denota un hombre de posición social respetable, alguien que ha alcanzado cierta estabilidad económica y personal. La barba blanca, símbolo tradicional de sabiduría y experiencia, refuerza esta impresión.
La atmósfera general es de introspección y quietud. No se trata simplemente de una representación física; el retrato parece querer transmitir la esencia del personaje: su intelecto, su carácter, su lugar en el mundo. El artista ha logrado capturar no solo la apariencia externa del hombre, sino también algo de su interioridad, invitando al espectador a reflexionar sobre los temas del tiempo, la sabiduría y la contemplación. La sutil paleta cromática contribuye a esta sensación de solemnidad y profundidad psicológica.