Alessandro Botticelli – Mary and Child with the boy St. John (workshop)
Ubicación: Private Collection
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El niño, situado sobre las rodillas de María, sostiene abierto un libro o pergamino, lo cual sugiere una temprana conexión con el conocimiento religioso y la profecía. Su mirada es directa e intensa, transmitiendo una mezcla de inocencia y sabiduría que trasciende su edad. La piel del niño se presenta con una delicadeza casi palpable, resaltada por las sombras sutiles que definen sus facciones.
La figura alada, ubicada a la izquierda, sostiene un báculo o vara cruzada, símbolo tradicionalmente asociado con el poder pastoral y la autoridad religiosa. Su rostro es más austero y su mirada se dirige hacia abajo, como si estuviera observando la escena con reverencia. El paisaje que se vislumbra tras él, con barcos en el mar, introduce una nota de distancia y trascendencia, sugiriendo un contexto más amplio que va más allá del espacio inmediato.
La composición general está marcada por una rigidez formal, característica de la época. La simetría es evidente en la disposición de las figuras y en la distribución de los elementos decorativos. No obstante, esta rigidez se ve atenuada por la delicadeza en el tratamiento de los rostros y la riqueza cromática de los vestidos.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la maternidad divina, la infancia sagrada y la prefiguración del sacrificio redentor. La postura orante de María sugiere una profunda conexión espiritual con su hijo, mientras que la presencia de San Juan Bautista alude a su papel en el plan divino. El libro o pergamino que sostiene el niño podría interpretarse como un símbolo de la revelación divina y la transmisión del conocimiento religioso. En conjunto, la obra evoca una atmósfera de devoción y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre los misterios de la fe. La forma circular en sí misma refuerza esta idea de totalidad e infinitud, sugiriendo un universo espiritual que trasciende las limitaciones del mundo terrenal.