Claude Oscar Monet – Olive Trees in Bordigher
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La técnica pictórica es notable por su pincelada vibrante y fragmentada. Los colores no se mezclan sobre el lienzo, sino que coexisten yuxtapuestos, permitiendo al ojo del espectador reconstruir la imagen a través de una síntesis óptica. Predominan los tonos verdes en múltiples matices – desde el ocre amarillento hasta el verde oscuro y casi negro –, interrumpidos por destellos de rojo y marrón que sugieren la presencia de hojas secas o la luz filtrándose entre las ramas.
El suelo, delineado con pinceladas más largas y horizontales, parece estar cubierto de una capa de hojarasca, lo cual refuerza la impresión de un lugar abandonado y melancólico. La ausencia casi total de figuras humanas contribuye a esta sensación de soledad y aislamiento.
Más allá de la representación literal del paisaje, se intuyen subtextos relacionados con el paso del tiempo y la persistencia de la naturaleza ante la fugacidad de la existencia humana. Los olivos, árboles milenarios, simbolizan la resistencia y la tradición, mientras que la oscuridad que los envuelve puede interpretarse como una metáfora de lo desconocido o de las dificultades inherentes a la vida. La composición, con su fuerte contraste entre luces y sombras, evoca también un estado emocional complejo, posiblemente marcado por la incertidumbre y la introspección. El autor parece buscar no tanto describir un lugar concreto, sino transmitir una experiencia sensorial y emocional profunda.