Claude Oscar Monet – Mount Kolsaas in Norway. JPG
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es notablemente fría, predominan los tonos azulados y violáceos que impregnan tanto la montaña como el bosque. Sin embargo, se perciben sutiles toques rosados y amarillentos en las áreas inferiores, posiblemente indicativos de una luz tenue o reflejos atmosféricos. Esta combinación genera una atmósfera melancólica y contemplativa.
El autor ha empleado una técnica pictórica que prioriza la impresión visual sobre el detalle preciso. Las formas se disuelven en pinceladas sueltas y fragmentarias, sugiriendo más que definiendo los elementos del paisaje. Esto contribuye a una sensación de inmediatez y espontaneidad, como si el artista hubiera capturado un instante fugaz.
Más allá de la mera descripción física, la pintura evoca una serie de subtextos. La grandiosidad de la montaña puede interpretarse como símbolo de fuerza, permanencia e incluso desafío ante la naturaleza humana. El bosque, con su densa vegetación, sugiere misterio y lo inexplorado. La atmósfera general, impregnada de frialdad y quietud, invita a la reflexión sobre la soledad, la introspección y la relación del individuo con el entorno natural. La ausencia de figuras humanas refuerza esta sensación de aislamiento y monumentalidad.
En definitiva, se trata de una obra que trasciende la simple representación paisajística para adentrarse en una exploración emocional y poética del mundo natural.