Elizabeth Merkuryevna Boehm – 1st January. Drink do not drink.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El niño viste un atuendo sencillo: una túnica azul celeste con detalles dorados alrededor del cuello. Esta vestimenta, aunque modesta, sugiere una pertenencia a una clase social humilde pero no carente de recursos. La paleta de colores es cálida y terrosa, dominada por tonos ocres, marrones y azules apagados que contribuyen a la sensación de familiaridad y autenticidad.
A la izquierda del cuadro, se aprecia una inscripción en caracteres cirílicos, presumiblemente indicando la fecha: 1º de enero. Esta mención temporal introduce un elemento festivo o ritual, sugiriendo que el acto de beber podría estar asociado a alguna tradición o costumbre específica. La presencia de la escritura, colocada fuera del marco narrativo principal, funciona como una etiqueta, pero también invita a la reflexión sobre el significado cultural y social de la escena representada.
El subtexto de esta pintura parece girar en torno a la infancia, la duda y la aceptación de las tradiciones. El niño no es un personaje heroico o grandioso; es simplemente un individuo enfrentándose a una decisión cotidiana, posiblemente impuesta por sus mayores. La incertidumbre que se lee en su expresión facial podría interpretarse como una metáfora de la transición entre la inocencia infantil y el mundo adulto, con sus responsabilidades y convenciones. El acto de beber, aparentemente trivial, adquiere así una carga simbólica más profunda, representando quizás la aceptación de un destino o la asunción de un rol social. La composición, en su sencillez, evoca una sensación de nostalgia y melancolía, invitando al espectador a contemplar la fragilidad y la complejidad de la experiencia humana.