Hermitage ~ part 08 – Marquet, Albert. Rainy day in Paris. Notre Dame
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La arquitectura monumental domina el horizonte: una imponente construcción gótica, presumiblemente una catedral, se alza con sus torres apuntando hacia el cielo nublado. A su lado, un edificio de estilo más moderno, con una estructura en forma de mansarda, contrasta con la solidez y tradición del primer elemento arquitectónico.
La paleta cromática es restringida, dominada por tonos grises, ocres y marrones que evocan la atmósfera húmeda y melancólica del día lluvioso. El agua del río refleja los colores apagados del cielo y el entorno circundante, intensificando la sensación de pesadez y quietud. La pincelada es suelta y expresiva, contribuyendo a la impresión general de inestabilidad y transitoriedad.
Más allá de una simple representación de un paisaje urbano, esta pintura parece explorar temas relacionados con la modernidad y el paso del tiempo. El contraste entre las estructuras arquitectónicas antiguas y nuevas sugiere una ciudad en transición, donde lo tradicional coexiste con lo contemporáneo. La presencia constante del agua, elemento omnipresente y transformador, simboliza la naturaleza efímera de la existencia y la capacidad de los elementos para erosionar incluso las construcciones más sólidas.
La figura humana se reduce a un mero detalle dentro de esta composición, enfatizando la insignificancia individual frente a la grandiosidad del entorno urbano. La atmósfera general transmite una sensación de soledad y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la condición humana en el contexto de la vida moderna. El autor parece interesado no tanto en la fidelidad representativa, sino en la evocación de un estado de ánimo particular: una melancolía serena ante la belleza austera de la ciudad bajo la lluvia.