The Italian artists – Parentino, Bernardo (Italian, 1437-1531)
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El plano frontal está dominado por un grupo numeroso de personajes vestidos con ropajes ricos y variados. Predominan los colores cálidos: ocres, amarillos intensos y rojos, contrastando con el azul del cielo y el verde oscuro de la vegetación en segundo plano. La disposición de las figuras es densa, creando una sensación de movimiento y dinamismo. Se percibe una jerarquía visual; algunos personajes se destacan por su vestimenta más elaborada o por su posición central dentro del conjunto.
En la parte superior izquierda, un paisaje urbano se vislumbra a través de la bruma, sugiriendo un contexto geográfico específico, aunque no definido con precisión. La luz es desigual, iluminando ciertas áreas y dejando otras en penumbra, lo que contribuye a la atmósfera general de misterio e intensidad emocional.
El grupo situado a la derecha del conjunto presenta una escena más íntima: una mujer sostiene un niño, mientras un hombre mayor, presumiblemente su esposo o padre, los observa con semblante sereno. Un manto ricamente decorado se extiende sobre el suelo frente a ellos, añadiendo un elemento de opulencia y solemnidad.
La pintura sugiere una escena de peregrinación o celebración comunitaria. La multitud parece estar reunida para presenciar algún evento significativo que ocurre fuera del campo visual inmediato. El gesto de los personajes, sus expresiones faciales y la riqueza de su vestimenta sugieren devoción, respeto y quizás también expectación. El paisaje distante, con sus edificios y figuras diminutas, refuerza la idea de una comunidad unida por una creencia o propósito común.
Subtextualmente, se puede interpretar la obra como una reflexión sobre la fe, la esperanza y la importancia de la comunidad en tiempos inciertos. La multitud representa la humanidad colectiva, mientras que los personajes centrales encarnan valores como la virtud, la piedad y el amor familiar. La composición, aunque carente de una perspectiva lineal tradicional, transmite una sensación de orden y armonía, sugiriendo un universo donde incluso las multitudes pueden coexistir en paz y devoción.