The Italian artists – Guercino (Giovanni Francesco Barbieri, Italian, approx. 1591-1666) guercin2
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el plano inferior, se despliega un grupo de figuras humanas que parecen venerar o interceder ante la Virgen. Una figura masculina, ataviada con indumentaria eclesiástica ostentosa –un báculo episcopal es claramente visible– ocupa una posición central, inclinándose en señal de reverencia. A su lado, una mujer, vestida con ropas sencillas y mostrando un gesto de súplica o dolor, se arrodilla ante la Virgen. A ambos lados de esta figura femenina, otros dos hombres, uno con armadura y el otro vestido con túnicas oscuras, completan el grupo terrenal. La disposición de estas figuras sugiere una jerarquía social y espiritual, donde el clero intercede por los fieles.
La iluminación es un elemento crucial en la obra. El contraste entre las zonas iluminadas y las sombras profundas acentúa el dramatismo de la escena y dirige la mirada del espectador hacia la Virgen María y su hijo. La técnica pictórica sugiere una influencia barroca, con un énfasis en el claroscuro y en la representación realista de las figuras humanas.
Más allá de la narrativa religiosa evidente, se pueden inferir algunos subtextos. La figura femenina arrodillada podría representar a una penitente o a alguien que busca la intercesión divina para obtener alivio de sus tribulaciones. El hombre con armadura, posiblemente un santo patrón o un protector, simboliza la defensa de la fe y la protección contra las adversidades. La composición en su conjunto transmite un mensaje de esperanza, redención y la importancia de la devoción religiosa como fuente de consuelo y fortaleza. La monumentalidad de la Virgen, contrastada con la humildad de los personajes inferiores, refuerza la idea de una distancia trascendental entre lo divino y lo humano.