Jacob de Backer – The Garden of Eden
Ubicación: Groeninge Museum (Musée Groeninge), Bruges.
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El entorno inmediato se revela como un paisaje exuberante y fértil. Una vegetación densa enmarca la escena, compuesta por árboles de follaje frondoso y una variedad de plantas silvestres. Un curso fluvial serpentea a través del terreno, reflejando la luz y contribuyendo a la sensación de abundancia. La fauna es igualmente diversa: se observan aves exóticas, animales domésticos como ovejas y ganado, así como ciervos que beben agua en el río.
En el plano más alejado, el paisaje se extiende hacia un horizonte montañoso, difuminado por la bruma atmosférica. El cielo, parcialmente visible entre las copas de los árboles, presenta una luz dorada que sugiere un amanecer o atardecer, momento simbólico de creación y renovación.
La composición transmite una sensación de armonía y perfección primordial. La abundancia de elementos naturales, la serenidad de las figuras humanas y la iluminación suave contribuyen a crear una atmósfera de paraíso perdido. El gesto del anciano, al extender su mano hacia los humanos, podría interpretarse como un acto de presentación o bendición, pero también introduce una sutil tensión: el contacto está a punto de establecerse, sugiriendo una transición inminente.
Subyace en la obra una reflexión sobre la naturaleza humana y su relación con lo divino. La desnudez de las figuras no se presenta como un elemento provocador, sino más bien como una manifestación de pureza e inocencia originales. La presencia de los animales, tanto domésticos como salvajes, simboliza la armonía entre el hombre y la naturaleza en un estado previo a la caída. El paisaje mismo, con su exuberancia y fertilidad, representa la promesa de abundancia y felicidad que se ofrece al ser humano. No obstante, la mirada del anciano, aunque benevolente, también insinúa una conciencia de la fragilidad de este paraíso y el potencial para la pérdida. La composición invita a la contemplación sobre los orígenes de la humanidad y su destino en un mundo marcado por la dualidad entre la perfección y la imperfección.