Isaac Ilyich Levitan – Autumn. 1895
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 2 Ответы
хорошая картина
* * *
В чёрной, стоячей воде отражается небо.
Медленно осень свои совершает труды.
В воздухе листья не оставляют следы,
Быть бы душой как они – очень лёгкие – мне бы.
Траченый возрастом, по лесопарку идёшь,
Время присыпано пеплом забытых мечтаний.
Мыслишь о будущем – в сердце рождается дрожь,
В общем без всяких на то оснований.
Так лесопарк замечателен – ивы, дубы.
Плачут берёзы, склоняются прядями к пруду.
Что не изменишь своей, как ни бейся, судьбы? –
Так. Но любая при этом приравнена к чуду.
No se puede comentar Por qué?
La vegetación se presenta densa en primer plano, con una marcada tendencia a la pincelada suelta e impresionista; no se busca la precisión botánica sino la sugerencia de la masa arbórea en pleno cambio estacional. Los troncos de los árboles, predominantemente blancos o de tonalidades claras, resaltan contra el fondo más oscuro y denso del bosque.
El espejo acuático ocupa una parte considerable de la composición, duplicando la imagen de los árboles y creando una sensación de profundidad y simetría. La superficie del agua no es completamente lisa; se perciben ligeras ondulaciones que distorsionan sutilmente las imágenes reflejadas, aportando dinamismo a la escena.
La luz parece provenir de un punto alto e indirecto, iluminando uniformemente el paisaje sin generar sombras marcadas. Esto contribuye a una atmósfera general de calma y quietud.
Subtextualmente, la pintura evoca una sensación de melancolía inherente al otoño, un tiempo de transición y declive. La reflexión en el agua puede interpretarse como una metáfora de la introspección o del paso del tiempo. El paisaje, aunque bello, transmite una cierta fragilidad y temporalidad, sugiriendo la inevitabilidad del cambio y la decadencia. La ausencia de figuras humanas refuerza esta sensación de soledad contemplativa, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera melancólica y reflexiva del momento capturado.