Metropolitan Museum: part 1 – Edwaert Collier - Vanitas Still Life
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Aquí se presenta una composición de naturaleza muerta que invita a la reflexión sobre la fugacidad de la vida y los valores terrenales. El autor ha dispuesto un conjunto de objetos sobre una mesa cubierta con un terciopelo oscuro, creando una atmósfera de solemnidad y misterio.
En primer plano, destaca un retrato ovalado enmarcado, cuyo sujeto mira al espectador con seriedad, posiblemente representando a un miembro de la familia del artista o un mecenas. Su presencia sugiere una conexión personal con el tema central de la obra: la mortalidad que afecta incluso a aquellos que ostentan estatus y poder.
Junto al retrato, se observa una cuerda de oración con cuentas rojas, símbolo de devoción religiosa y búsqueda de trascendencia espiritual frente a la inevitabilidad de la muerte. La presencia de un cuerno, posiblemente utilizado para anunciar o celebrar, contrasta con el ambiente melancólico general, sugiriendo la vacuidad del goce efímero.
Un violín, instrumento asociado al arte y al placer estético, se encuentra apoyado sobre una pila de libros y documentos. Estos últimos, que incluyen lo que parecen ser mapas y partituras musicales, representan el conocimiento, la erudición y las artes, pero su disposición desordenada insinúa su inutilidad ante la muerte. La esfera celeste, ubicada en un plano superior, simboliza el universo y la inmensidad del tiempo, contrastando con la brevedad de la existencia humana.
El cráneo, situado discretamente en una esquina, es el símbolo más directo de la vanitas, recordatorio constante de la decadencia física y la transitoriedad de todo lo material. La luz tenue que ilumina los objetos acentúa sus texturas y detalles, pero también contribuye a crear una sensación de oscuridad y melancolía.
En general, la pintura transmite un mensaje moralizante sobre la importancia de valorar las virtudes espirituales por encima de los bienes materiales y el placer mundano. El artista ha logrado construir una escena rica en simbolismo que invita al espectador a contemplar la fragilidad de la vida y la inevitabilidad del destino final. La disposición meticulosa de los objetos, junto con su significado alegórico, revela una profunda reflexión sobre la condición humana y la búsqueda de sentido en un mundo transitorio.