Metropolitan Museum: part 1 – Jan Steen - The Lovesick Maiden
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A ambos lados de ella, dos figuras masculinas parecen observarla con expresiones ambiguas. El hombre a la izquierda, ataviado con un sombrero de ala ancha y una indumentaria formal, se inclina hacia ella con una actitud que podría interpretarse como compasión o condescendencia. El segundo hombre, sentado en un lecho cubierto por un dosel oscuro, muestra una expresión más contenida, casi burlona, lo que introduce una nota de ironía en la composición.
La disposición de los objetos alrededor de la joven contribuye a la atmósfera general de desorden y caos emocional. Una pila de utensilios de cocina sobre una bandeja metálica, junto con un perro dormido a sus pies, sugieren una vida doméstica interrumpida por el drama que se desarrolla. En el fondo, una ventana enmarca un paisaje exterior, contrastando la oscuridad del interior con la luminosidad del mundo exterior y posiblemente simbolizando una vía de escape o una añoranza por algo más allá de su presente inmediato.
La composición general sugiere una crítica sutil a las convenciones sociales y a los roles de género de la época. La joven, aparentemente víctima de un amor no correspondido, es observada y juzgada por los hombres que la rodean, quienes parecen representar diferentes actitudes hacia el sufrimiento femenino. El uso del color, con predominio de tonos oscuros y contrastes dramáticos, acentúa la intensidad emocional de la escena y refuerza la impresión de una historia compleja y llena de matices. La presencia de elementos aparentemente triviales, como los utensilios de cocina o el perro dormido, añade una capa adicional de significado a la obra, sugiriendo que incluso en los momentos más dolorosos de la vida, la rutina y las pequeñas alegrías persisten.