Metropolitan Museum: part 2 – Giovanni Battista Tiepolo - The Apotheosis of the Spanish Monarchy
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En la parte inferior, un grupo heterogéneo de personajes yacen a los pies de una columna imponente, que parece sostener todo el peso del cielo. Estos individuos, vestidos con atuendos variados –armaduras, ropas ceremoniales– sugieren una derrota o sumisión, posiblemente representando a naciones o figuras históricas vencidas por la potencia representada en la parte superior. La disposición de estos personajes es caótica, pero contribuye a generar una sensación de pesadez y oscuridad que contrasta con la luminosidad del cielo.
En el centro de la composición, una figura femenina, vestida con un atuendo blanco y suntuoso, se erige como punto focal. Su postura serena y su mirada dirigida hacia arriba sugieren una conexión directa con lo divino. A su alrededor, numerosos putti o ángeles revolotean, algunos tocando instrumentos musicales, otros portando símbolos de poder y prosperidad.
En la parte superior, un grupo de figuras masculinas, identificables como divinidades por sus atributos –un águila imperial, una corona– se presentan en actitud triunfal. Uno de ellos, con gesto expansivo, parece presidir la escena, otorgando bendiciones o reconocimiento a la figura femenina central. La luz ilumina intensamente estas figuras, acentuando su carácter celestial y reforzando la idea de divinidad.
La pintura transmite un mensaje de exaltación del poder y la legitimidad. El contraste entre la oscuridad terrenal y la luminosidad celestial sugiere una ascensión, una glorificación de una figura o dinastía que ha alcanzado el estatus divino a través de la conquista o el gobierno. La presencia de los putti y las divinidades refuerza esta idea de favor divino y prosperidad.
Subyace en la obra una clara intención propagandística: la representación no es simplemente un retrato, sino una alegoría del poder, la victoria y la legitimación divina de un régimen político. El uso de la iconografía clásica –las figuras mitológicas, los atributos imperiales– busca asociar a la figura central con los valores de grandeza, justicia y orden que caracterizaban al mundo clásico. La composición ovalada, además, confiere una sensación de eternidad y universalidad a la escena representada, sugiriendo que el poder exaltado trasciende el tiempo y el espacio.