Metropolitan Museum: part 3 – Camille Corot - A Village Street: Dardagny
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto en el primer plano una figura femenina vestida con ropas sencillas, acompañada de lo que parece ser un niño. Su presencia aporta una nota humana a la escena, sugiriendo la cotidianidad de la vida rural. La mujer se encuentra en reposo, apoyada en un objeto que podría ser un balde o cesta, mientras el niño observa algo fuera del encuadre.
El camino está pavimentado con piedras irregulares, y una silueta oscura, presumiblemente un gato, se desliza por él, añadiendo un elemento de vitalidad a la composición. La arquitectura es sencilla y funcional; las escaleras que conducen a los pisos superiores son de madera tosca, y el número 48 aparece visible en uno de los edificios, proporcionando una referencia concreta al lugar representado.
En el cielo, se aprecia una atmósfera brumosa con pinceladas sueltas que sugieren nubes dispersas. La paleta de colores es predominantemente terrosa: ocres, grises y verdes apagados, con toques más claros en las zonas iluminadas por la luz.
Más allá de la representación literal del paisaje, se intuye una reflexión sobre la quietud y la sencillez de la vida rural. La escena evoca un sentimiento de nostalgia y melancolía, invitando a la contemplación de un mundo que ha sido relegado al olvido por el progreso. La atmósfera general es de paz y serenidad, aunque también se percibe una cierta fragilidad en la arquitectura y en las figuras humanas, como si estuvieran sujetas a los rigores del tiempo y de la naturaleza. La composición, con su enfoque en lo ordinario y lo cotidiano, sugiere un interés por capturar la esencia misma de la existencia rural.