Metropolitan Museum: part 4 – Frans Hals - Portrait of a Bearded Man with a Ruff
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa un retrato de un hombre maduro, presentado contra un fondo oscuro y difuso que acentúa su figura. El sujeto está vestido con una rica vestimenta: un jubón de terciopelo negro ricamente bordado, visible en los puños y el pecho, y un voluminoso cuello de encaje, conocido como rufe, que rodea su cuello. Su barba, bien cuidada y ligeramente poblada, se combina con un bigote cuidado, sugiriendo una personalidad tanto severa como refinada.
La iluminación es crucial en la composición. Una luz lateral ilumina el rostro del hombre, revelando las texturas de su piel y acentuando los pómulos y la mandíbula. Esta técnica resalta la individualidad del retratado, dotándolo de una presencia imponente. El brillo sutil sobre el anillo que lleva en el dedo señala un estatus social elevado.
La pose es deliberada: el hombre se inclina ligeramente hacia adelante, con una mano extendida como si estuviera a punto de hablar o gesticular. Esta actitud sugiere dinamismo y vitalidad, rompiendo con la rigidez típica de los retratos formales de la época. El gesto, aunque aparentemente espontáneo, está cuidadosamente controlado, transmitiendo una sensación de confianza y autoridad.
En cuanto a subtextos, el retrato parece querer comunicar un mensaje sobre la prosperidad y el poder del individuo. La riqueza de su vestimenta, la meticulosa atención al detalle en su apariencia personal y la pose segura sugieren una posición social privilegiada. El rufe, símbolo de estatus y sofisticación, refuerza esta impresión. El fondo oscuro podría interpretarse como un reflejo de la seriedad y el peso de las responsabilidades que conlleva esa posición. La inscripción visible –“Aetat 36 Anno 1625”– proporciona una anclaje temporal preciso, pero también enfatiza la fugacidad del tiempo y la importancia de dejar una huella en la historia. En general, se trata de un retrato que busca capturar no solo la apariencia física del retratado, sino también su carácter y estatus social.