Metropolitan Museum: part 4 – Frans Hals - Petrus Scriverius (1576–1660)
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La figura presenta una apariencia marcada por los años; su rostro muestra arrugas profundas, especialmente alrededor de los ojos y la boca, lo cual sugiere una vida dedicada a la reflexión o a preocupaciones intelectuales. La calvicie es evidente, aunque con un halo de cabello canoso que enmarca el rostro y se extiende hacia las orejas. Una barba tupida, también grisácea, cubre parcialmente el mentón y contribuye a la impresión de severidad e intelecto.
El hombre viste una túnica oscura, probablemente de terciopelo o lana, con un cuello alto adornado por un volante de encaje blanco que contrasta con la oscuridad del atuendo. La textura del encaje se representa con gran detalle, evidenciando el dominio técnico del artista en la representación de tejidos. En su mano derecha sostiene una cinta negra, posiblemente un símbolo de algún cargo o pertenencia a una sociedad.
En la parte superior izquierda del retrato, se aprecia una inscripción grabada: AETATIS. Esta abreviatura, junto con la expresión seria y el porte digno del retratado, sugieren que se trata de un hombre de cierta importancia social o intelectual. La inscripción podría referirse a su edad, aunque la falta de una fecha completa deja espacio para la interpretación.
La iluminación es clara y uniforme, resaltando los rasgos faciales y las texturas de la vestimenta. No obstante, hay una sutil modulación en las sombras que aporta profundidad al retrato y evita una apariencia plana. La pincelada es suelta y expresiva, especialmente visible en el tratamiento del cabello y la barba, lo cual confiere dinamismo a la imagen.
Subtextualmente, el retrato transmite una sensación de sabiduría, experiencia y quizás cierta melancolía. El contacto visual directo invita al espectador a contemplar la vida y las reflexiones del retratado. La sencillez de la composición y la ausencia de elementos decorativos refuerzan la impresión de un hombre austero y dedicado a sus pensamientos. Se intuye una personalidad compleja, marcada por el paso del tiempo y posiblemente por responsabilidades importantes. El retrato no busca halagar al sujeto, sino más bien presentar una imagen honesta y realista de su carácter.