Metropolitan Museum: part 4 – Berthe Morisot - Young Woman Seated on a Sofa
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Aquí se observa una escena doméstica, aparentemente capturada al aire libre o en un espacio con abundante luz natural. Una joven está sentada sobre un sofá de aspecto mullido y confortable. Su postura es relajada, aunque ligeramente tensa; las manos sostienen un sombrero adornado con flores azules, mientras que un abanico descansa a su lado. La mirada se dirige hacia el frente, pero sin una expresión definida, sugiriendo una introspección o quizás una ligera incomodidad ante la observación.
La paleta de colores es suave y difusa, dominada por tonos pastel: grises, rosas pálidos, verdes apagados y toques de azul en el sombrero y las flores. La pincelada es suelta e impresionista, con trazos visibles que contribuyen a una sensación de movimiento y luminosidad. La luz inunda la escena, creando reflejos sutiles sobre la tela del vestido y el tapizado del sofá.
El fondo está construido con pinceladas rápidas y fragmentarias: se intuyen rosales florecientes y un entramado de madera que podría ser una barandilla o una estructura arquitectónica. La ventana, parcialmente visible, amplía la sensación de espacio y sugiere un jardín más allá.
Más allá de la representación literal, el cuadro parece explorar temas relacionados con la intimidad femenina y la vida burguesa del siglo XIX. El entorno doméstico, el atuendo elegante pero discreto de la joven, y su pose contemplativa sugieren una reflexión sobre el papel de la mujer en la sociedad de la época. La falta de una narrativa explícita invita a la interpretación personal; la joven no está realizando ninguna acción concreta, sino que simplemente es, presente en un momento fugaz. La atmósfera general es de quietud y melancolía, pero también de cierta elegancia y refinamiento. El abanico, elemento recurrente en la iconografía femenina del siglo XIX, podría simbolizar tanto coquetería como una forma de ocultar o disimular emociones. La luz, aunque generosa, no elimina la sensación de misterio que rodea a la figura central; permanece velada tras un halo de ambigüedad y sutil introspección.