Metropolitan Museum: part 4 – Thomas de Keyser 1596/97–1667 Amsterdam) - Portrait of a Woman with a Balance
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El atuendo resulta particularmente significativo: una sobria túnica negra, adornada con un elaborado cuello de encaje blanco que se extiende en pliegues alrededor del cuello y el pecho. El capelo blanco, también ricamente plisado, cubre parcialmente su cabello, dejando a la vista un rostro marcado por los años, pero con una expresión serena y directa. La piel presenta una textura realista, con detalles que revelan las huellas del tiempo.
En primer plano, la mujer sostiene en sus manos una balanza de precisión. Este objeto, aparentemente banal, introduce una capa de simbolismo complejo. La balanza es un instrumento asociado a la justicia, al comercio y a la medición precisa – conceptos centrales en el contexto económico y social de la época. Su presencia sugiere una preocupación por el equilibrio, tanto literal como metafórico: el equilibrio entre riqueza y virtud, entre deberes públicos y privados, o incluso entre la vida terrenal y la espiritualidad.
La mirada de la retratada es directa e inquisitiva; no se trata de una expresión vacía o idealizada, sino de un contacto visual que invita a la reflexión. El gesto de sostener la balanza, con los dedos ligeramente curvados, denota control y ponderación. No hay ostentación en su pose, pero sí una dignidad contenida que sugiere una posición social elevada y una conciencia de su propio valor.
La pintura, más allá de ser un simple retrato, parece ofrecer una reflexión sobre el papel de la mujer en la sociedad del siglo XVII: una figura a la vez domesticada por las convenciones sociales y portadora de una inteligencia y una capacidad de juicio que trascienden los roles tradicionales. El objeto simbólico –la balanza– se convierte así en un elemento clave para comprender la complejidad de esta representación, insinuando una vida dedicada al análisis, a la ponderación y a la búsqueda del equilibrio en un mundo en constante cambio. La ausencia de elementos decorativos superfluos refuerza la impresión de sobriedad y seriedad que caracteriza a toda la obra.