Pablo Picasso Period of creation: 1943-1961 – 1945 Pichet et bougeoir 2
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se centra en tonos terrosos: ocres, grises y marrones, con toques de blanco que acentúan las zonas iluminadas. Esta limitación tonal contribuye a una atmósfera de introspección y melancolía. La luz no es uniforme; parece emanar de múltiples puntos, proyectando sombras que distorsionan aún más la percepción de los objetos.
La técnica utilizada revela un interés en la exploración del espacio tridimensional a través de planos superpuestos y perspectivas simultáneas. Los contornos son difusos, las líneas se cruzan y se fragmentan, impidiendo una lectura fácil o realista de la escena. No hay una sensación clara de profundidad; el fondo parece fusionarse con los objetos en primer plano, creando una especie de limbo visual.
Más allá de la mera representación de objetos, esta pintura sugiere una reflexión sobre la memoria y la reconstrucción del pasado. La fragmentación de las formas podría interpretarse como un intento de capturar la naturaleza esquiva de los recuerdos, que a menudo se presentan como fragmentos inconexos. La atmósfera sombría y el uso restringido del color podrían evocar sentimientos de pérdida o duelo, posiblemente vinculados a un contexto histórico específico (el título sugiere una conexión con 1945).
El candelabro, en particular, destaca por su forma abstracta y su posible simbolismo. Podría representar la esperanza o la iluminación en medio de la oscuridad, aunque esta interpretación se ve atenuada por el tono general de melancolía que impregna la obra. La esfera, con su forma simple y redonda, contrasta con la complejidad geométrica del resto de los objetos, ofreciendo un punto focal de relativa estabilidad en medio del caos visual.
En definitiva, la pintura no busca ofrecer una representación literal de la realidad, sino más bien explorar las posibilidades expresivas de la abstracción para transmitir emociones complejas y sugerir una narrativa subyacente sobre el tiempo, la memoria y la pérdida.