Pablo Picasso Period of creation: 1943-1961 – 1960 Centaure phallique
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La postura del centauro es tensa, casi violenta. El caballo parece estar en movimiento, aunque congelado en el tiempo por la rigidez del bronce. La figura humana, situada sobre el equino, adopta una posición que evoca tanto dominio como vulnerabilidad. Sus brazos se elevan de forma retorcida, formando una especie de arco o antena que culmina en una esfera irregular y brillante. Esta estructura sobresaliente no solo añade complejidad a la composición sino que también introduce un elemento simbólico ambiguo: podría interpretarse como una flecha, un falo estilizado, o incluso una representación abstracta de energía.
La superficie del bronce presenta marcas evidentes del proceso de fundición, lo que le confiere una textura orgánica y un carácter artesanal. Estas imperfecciones no se disimulan, sino que contribuyen a la expresividad general de la obra. La luz incide sobre el metal, creando reflejos que acentúan su volumen y resaltan las líneas angulosas de la figura.
Subtextualmente, la escultura parece explorar temas relacionados con la dualidad, el conflicto interno y la tensión entre lo humano y lo animal, lo racional y lo instintivo. La figura del centauro, un ser mitológico que encarna esta dicotomía, se convierte en una metáfora de la condición humana, marcada por contradicciones y deseos conflictivos. El elemento fálico, aunque estilizado, sugiere una preocupación por la sexualidad, el poder y la fertilidad. La postura tensa y la expresión esquemática sugieren un estado de agitación o conflicto no resuelto. La obra invita a la reflexión sobre las fuerzas que nos impulsan y los límites de nuestra propia naturaleza. El pedestal, aunque funcional, también sirve para elevar la figura, otorgándole una dignidad casi ritual.