Pablo Picasso Period of creation: 1962-1973 – 1963 Le peintre et son modКle V
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En primer plano, destaca la figura del pintor, representado de forma fragmentada y esquemática. Su rostro está descompuesto en formas geométricas, sugiriendo una introspección o quizás un distanciamiento emocional. El artista se encuentra frente a un caballete, que ocupa una posición central en la composición. Este elemento no solo sirve como punto focal, sino también como una barrera visual entre el pintor y el espectador.
La figura del modelo es igualmente desestructurada, con rasgos faciales simplificados y distorsionados. Su mirada, representada por un único ojo prominente, parece dirigir al observador, generando una sensación de vulnerabilidad o incluso de desafío. La yuxtaposición de formas angulares y curvas en el rostro del modelo contribuye a la tensión visual general de la obra.
La paleta cromática es vibrante y contrastada, con predominio de azules, rojos, amarillos y blancos. Estos colores intensos acentúan la fragmentación de las figuras y amplifican la sensación de dinamismo. La pincelada es vigorosa y expresiva, evidenciando una búsqueda deliberada de la deformación y la abstracción.
Más allá de la representación literal del acto de pintar, esta obra parece explorar temas relacionados con la identidad, la percepción y la relación entre el artista y su musa. El desmembramiento de las figuras podría interpretarse como una metáfora de la subjetividad humana o como una reflexión sobre la naturaleza ilusoria de la realidad. La presencia simultánea de múltiples perspectivas sugiere una multiplicidad de interpretaciones posibles.
En resumen, esta pintura es un estudio visual sobre la representación y la fragmentación, donde el artista cuestiona las convenciones tradicionales del retrato y explora los límites de la percepción humana. El uso audaz del color y la forma contribuye a crear una atmósfera inquietante y sugerente, invitando al espectador a participar activamente en la construcción del significado de la obra.