Raphael – Zadok Anoints Solomon
Ubicación: Vatican Museums (fresco) (Musei Vaticani (murales)), Vatican.
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El joven está vestido con una túnica blanca, ligeramente desabrochada, y se inclina en señal de respeto o sumisión ante la figura mayor. Su postura es receptiva, casi expectante, mientras recibe el acto ritual. El anciano, por su parte, viste ropas más elaboradas, posiblemente indicando un rol de autoridad o sacerdocio. Sus manos están alzadas en una acción que evoca bendición o consagración.
Alrededor de estas dos figuras centrales se agrupa una multitud de hombres, vestidos con diversas túnicas y capas, algunos de los cuales levantan sus brazos al cielo en gesto de alabanza o celebración. La variedad en la vestimenta sugiere diferentes estatus sociales dentro del grupo. Un pequeño séquito acompaña al joven, montado en un animal que podría ser un burro o una mula, lo cual añade un elemento de humildad y modestia a su presentación.
El anciano caído a los pies del joven es un elemento particularmente llamativo. Su rostro muestra signos de sufrimiento o agotamiento, y su posición sugiere una entrega final o un sacrificio. La presencia de esta figura introduce una dimensión de dolor y redención en la escena, contrastando con el júbilo expresado por la multitud.
La paleta de colores es predominantemente cálida, con tonos dorados, ocres y rojos que enfatizan la solemnidad del evento. El paisaje al fondo, aunque difuminado, proporciona una sensación de profundidad y contexto histórico. La luz parece provenir de una fuente externa, iluminando las figuras principales y creando un efecto dramático.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una alegoría sobre el poder, la sucesión y la legitimidad divina. El acto de ungüento simboliza la transferencia de autoridad o bendición, mientras que la figura caída sugiere el costo del liderazgo o la necesidad de sacrificio para alcanzar un objetivo superior. La multitud representa el apoyo popular o la aprobación divina a la nueva generación. La humildad del joven, contrastada con la pompa del ritual, podría aludir a una crítica implícita de la vanidad y la ostentación. En definitiva, se trata de una representación cargada de simbolismo religioso y político que invita a la reflexión sobre temas universales como el poder, la fe y el destino humano.