Peter Paul Rubens – Triumph of Judas Maccabee
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición está organizada en varios planos. En primer término, se amontonan los cuerpos inertes y agonizantes de los vencidos, retratados con un realismo crudo que enfatiza la brutalidad del conflicto. La paleta de colores aquí es terrosa, dominada por tonos ocres y marrones, acentuando la sensación de muerte y desolación. En segundo plano, se despliega el resto del ejército victorioso, una masa de figuras en movimiento, con estandartes ondeantes que sugieren un triunfo generalizado. La luz, aunque intensa, no es uniforme; ilumina selectivamente al líder central y a algunos personajes clave, creando contrastes dramáticos que acentúan la tensión emocional.
El artista ha empleado una técnica de claroscuro muy marcada para dirigir la mirada del espectador hacia el protagonista. La iluminación teatral resalta su figura contra la oscuridad circundante, otorgándole un aura casi divina. Se percibe una intención deliberada de representar no solo la victoria militar, sino también las consecuencias morales y espirituales de la guerra.
Subyace en esta representación una reflexión sobre el poder, la justicia y el costo del triunfo. La presencia de figuras ancianas a los pies del líder sugiere una conexión con la tradición y la sabiduría ancestral, posiblemente implicando que su liderazgo está justificado por un propósito superior. La expresión de algunos personajes, tanto entre los vencidos como entre los vencedores, revela una mezcla compleja de emociones: dolor, desesperación, alivio y quizás incluso arrepentimiento.
El uso del color es significativo; el rojo del manto del líder simboliza la sangre derramada y la pasión por la causa, mientras que el blanco de sus vestiduras sugiere pureza o, irónicamente, una justificación moral para las acciones violentas representadas. La multitudinaria composición y la ausencia de un horizonte definido contribuyen a crear una sensación de opresión y claustrofobia, intensificando la experiencia emocional del espectador. En definitiva, se trata de una obra que trasciende la mera narración de un evento bélico, invitando a la contemplación sobre temas universales como el poder, la moralidad y el sufrimiento humano.