Peter Paul Rubens – Triumph of Henry IV
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El artista ha empleado una paleta cálida, dominada por tonos ocres, dorados y rojizos, que intensifican la sensación de opulencia y celebración. La luz es difusa, creando un ambiente brumoso que contribuye a la atmósfera festiva pero también sugiere una cierta ambigüedad. Las figuras se funden entre sí en una masa indistinguible, lo que dificulta discernir detalles individuales y enfatiza el carácter colectivo del evento.
Se percibe una clara intención de representar no solo un acto ceremonial, sino también una alegoría política. La presencia de personajes alados, posiblemente divinidades o ángeles, sugiere una legitimación divina del poderío exhibido. La multitud que se agolpa en torno a la figura central parece venerarla, indicando una aceptación acrítica de su autoridad.
Sin embargo, más allá de la celebración superficial, subyace una tensión palpable. La expresión de algunos rostros entre la multitud no es puramente gozosa; hay indicios de temor o sumisión. La propia composición, con su aparente desorden y la dificultad para identificar a los personajes individuales, podría interpretarse como una crítica velada al poder absoluto y a la manipulación de las masas. La exuberancia del cortejo contrasta con una sensación subyacente de opresión, insinuando que el triunfo mostrado tiene un costo humano. La pintura invita a reflexionar sobre la naturaleza del poder, la fe y la relación entre el gobernante y los gobernados.