Peter Paul Rubens – Landscape with rainbow
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En el primer plano, la presencia humana es notable. Un grupo de personajes, vestidos con ropas modestas y de tonos terrosos, se agrupa a la izquierda. Una mujer sostiene un niño en sus brazos, mientras que otros dos hombres parecen observar con atención. A su lado, un perro se muestra activo, participando en la escena con una vitalidad palpable. En el centro del primer plano, dos figuras descansan sobre el terreno; uno de ellos, posiblemente un anciano, sostiene a un niño pequeño en sus brazos, creando una imagen de ternura y protección. La proximidad de unas ovejas refuerza la sensación de tranquilidad pastoril.
El segundo plano se abre con una perspectiva que disminuye la escala de las edificaciones y acentúa la vastedad del espacio. Se distinguen estructuras arquitectónicas, presumiblemente viviendas o graneros, integradas en el paisaje. Las colinas, delineadas por la luz, sugieren una profundidad considerable. La vegetación es densa y variada, con árboles de diferentes tamaños y formas que contribuyen a la complejidad visual.
Un elemento central y dominante es el arco iris que se extiende sobre el horizonte. Su presencia introduce un simbolismo trascendental, evocando promesas divinas o un nuevo comienzo tras una tormenta. La luz que emana del arco iris ilumina parcialmente el paisaje, creando contrastes dramáticos entre zonas de sombra y claridad.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: ocres, marrones, verdes apagados y dorados predominan, contribuyendo a la atmósfera serena y melancólica. La pincelada es suelta y expresiva, lo que confiere dinamismo a las figuras y al paisaje.
Subtextualmente, la obra parece sugerir una armonía entre el hombre y la naturaleza, así como una conexión espiritual con un poder superior. El arco iris, símbolo de esperanza y renovación, se eleva sobre un escenario rural idealizado, donde la vida transcurre en paz y sencillez. La presencia del perro y las ovejas refuerza esta idea de una existencia pastoril idílica. La composición invita a la contemplación y a la reflexión sobre temas como la fe, la familia y la belleza natural.