Peter Paul Rubens (After) – Drunken Bacchus with Faun and Satyr
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La escena representada exhibe una figura central corpulenta y evidentemente ebria, rodeada por dos seres mitológicos: un fauno y un sátiro. El personaje principal, con piel clara y abundante tejido adiposo, se muestra semidesnudo, cubierto únicamente por un paño que apenas oculta su desnudez. Su rostro, enrojecido y con los ojos entrecerrados, denota un estado de embriaguez profunda.
A ambos lados del personaje central, el fauno y el sátiro lo sostienen, aparentemente para evitar una caída. El fauno, a la izquierda, presenta una musculatura desarrollada y una expresión de esfuerzo al intentar mantener en pie al dios. El sátiro, a la derecha, se acerca con un gesto más íntimo, casi afectuoso, apoyando su cabeza sobre el hombro del personaje ebrio.
En primer plano, a la izquierda, se observa un canino de tamaño considerable que mira directamente al espectador. Su presencia podría interpretarse como un símbolo de instinto o fidelidad, aunque también puede representar una conexión con lo salvaje y lo primario.
El fondo es oscuro y difuso, sugiriendo un entorno natural selvático. La iluminación se centra en las figuras principales, resaltando sus volúmenes y texturas. El uso del color es terroso y cálido, predominando los tonos ocres, rojizos y marrones.
Subtextos potenciales:
La pintura parece explorar la dualidad inherente a la naturaleza humana. La figura central, identificable como una deidad asociada al vino y la celebración, se muestra en un estado vulnerable y descontrolado por el exceso. Esto podría interpretarse como una crítica a los peligros de la indulgencia o como una representación del lado oscuro de la divinidad.
La presencia de las criaturas mitológicas que lo sostienen sugiere una necesidad de apoyo y contención. El fauno, con su fuerza física, representa el control racional, mientras que el sátiro, con su cercanía afectuosa, simboliza la aceptación incondicional.
El canino en primer plano podría aludir a los instintos básicos del ser humano, aquellos impulsos primarios que se liberan bajo la influencia del alcohol y la falta de autocontrol. En conjunto, la obra plantea una reflexión sobre la fragilidad humana, la búsqueda del placer y las consecuencias de la excesiva indulgencia. La representación no idealizada del cuerpo central, alejada de los cánones clásicos de belleza, podría interpretarse como un comentario sobre la naturaleza efímera de la juventud y la inevitabilidad del deterioro físico.