Konstantin Andreevich Somov – A mocking kiss
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
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En este óleo, el autor presenta una escena íntima que se desarrolla bajo un arco cubierto de vegetación exuberante. Se observa a una pareja aristocrática en un jardín; el hombre, vestido con ropas formales oscuras, sostiene a la mujer, ataviada con un vestido pálido adornado con motivos florales. La interacción entre ambos es tensa y ambivalente: él parece inclinar su rostro hacia ella para besarla, pero su expresión sugiere una actitud más bien burlona o forzada. Ella, por su parte, se muestra receptiva, aunque cierta inquietud se vislumbra en su postura.
El entorno juega un papel crucial en la interpretación de la obra. El jardín, con sus senderos rojizos y su follaje denso, evoca una atmósfera de secreto y posible transgresión. La presencia de figuras distantes, aparentemente dedicadas a actividades recreativas –una figura corriendo con lo que parece ser un bastón–, contrasta con la intensidad del encuentro amoroso en primer plano.
Un arcoíris se extiende sobre el cielo nublado, introduciendo un elemento simbólico complejo. Tradicionalmente asociado con la esperanza y la promesa, aquí su aparición podría interpretarse como una ironía, dada la naturaleza dudosa de la relación retratada. La luz difusa y los tonos terrosos contribuyen a crear una sensación de melancolía y desconfianza.
La composición general sugiere un conflicto latente. El abrazo no parece espontáneo ni afectuoso; más bien, se percibe como una representación de poder y control. La mirada del hombre, dirigida hacia la mujer con una mezcla de deseo y desdén, insinúa una dinámica desigual en la que ella podría ser objeto de manipulación o engaño. La pintura, por lo tanto, no es simplemente un retrato de un beso, sino una exploración sutil de las complejidades del amor, el engaño y las convenciones sociales de la época.