Swedish artist – Hesselbom Otto Vart Land
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El terreno se presenta ondulado, con depresiones que sugieren cuerpos de agua o valles ocultos. La luz, proveniente de un horizonte distante, ilumina selectivamente ciertas áreas, creando contrastes dramáticos entre zonas bañadas por un resplandor dorado y otras sumidas en la penumbra. Este juego lumínico acentúa la sensación de profundidad y misterio que emana del paisaje.
El cielo ocupa una parte significativa de la composición, exhibiendo una paleta cromática compleja: tonos ocres, dorados y violetas se entrelazan, sugiriendo un amanecer o atardecer imponente. La atmósfera es densa, con nubes que parecen envolver el horizonte, contribuyendo a la sensación de inmensidad y aislamiento.
La ausencia casi total de figuras humanas o elementos que indiquen presencia humana refuerza la impresión de una naturaleza indómita y salvaje. El paisaje se presenta como un espacio primordial, desprovisto de artificios y marcado por su propia lógica interna.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la fragilidad del ser humano frente a la inmensidad de la naturaleza. La oscuridad que predomina en el primer plano y en las zonas más alejadas sugiere un sentimiento de melancolía o incluso temor ante lo desconocido. El resplandor dorado del horizonte, aunque atractivo, no disipa completamente esta sensación de inquietud, sino que la matiza con una nota de esperanza tenue. La composición invita a la contemplación silenciosa y a la reflexión sobre el lugar del hombre en un mundo vasto e incomprensible. La horizontalidad extendida podría simbolizar tanto la eternidad como la limitación, atrapando al espectador en esta visión panorámica que se pierde en la distancia.