Vincent van Gogh – Ward in the Hospital in Arles
Ubicación: Oskar Reinhart Collection, Winterthur.
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Comentarios: 1 Ответы
Habitación del hospital de Arles. (Pintura de Van Gogh)
Boris Khanin
Ante nosotros se extiende un pasillo de hospital:
Frío, largo e inhóspito.
A los lados, una fila de celdas,
Como camarotes de barco.
Una construcción hecha con sábanas.
Aquí hace frío y está muy húmedo.
Y para aquellos que sufren en el alma, es un tormento.
Todo aquí parece sombrío.
El horno apenas calienta la habitación.
Cerca de él, hay una ligera sensación de calor.
Pero no hay salvación en ese calor.
Solo el sol brillante calienta aquí.
Los enfermos vagan como moscas,
Todos se entumecen por el frío.
Son sordos a las palabras del otro,
Y además, no sienten compasión.
Van Gogh llegó aquí recientemente.
Herido en el oído, cayó en la desesperación.
Y de repente, su destino lo sometió al aislamiento.
Después de soportar la dureza de estas pruebas,
Pronto saldrá de aquí.
Conocedor de muchos sufrimientos,
Pero aún no curado.
No se puede comentar Por qué?
El espacio se divide visualmente entre un área más iluminada, donde se ubican las camas separadas por cortinas, y una zona central más oscura, dominada por mesas redondas y sillas de madera. En esta última, un grupo heterogéneo de individuos parece reunido: algunos conversan animadamente, otros permanecen absortos en sus pensamientos, mientras que uno se inclina sobre su sombrero, quizás buscando consuelo o distracción.
La figura central, una enfermera vestida con un hábito blanco, avanza por el pasillo, interrumpiendo la quietud del ambiente. Su postura y expresión sugieren una mezcla de profesionalismo y cansancio, reflejo de las exigencias inherentes a su labor. A lo lejos, se distinguen dos figuras masculinas caminando en silencio, sus espaldas giradas hacia el espectador, acentuando la sensación de aislamiento y soledad que impregna el lugar.
La luz, aunque presente, es difusa y carente de calidez. Se filtra a través de las ventanas, iluminando parcialmente las paredes y los rostros de los presentes, pero sin disipar completamente la penumbra reinante. El suelo, cubierto por una alfombra rojiza, contrasta con el predominio de los tonos fríos, añadiendo un elemento de inquietud visual.
Más allá de la mera representación de un hospital, esta pintura parece explorar temas como la enfermedad, el sufrimiento humano y la búsqueda de consuelo en medio del dolor. La disposición de las figuras, la intensidad cromática y la perspectiva forzada contribuyen a crear una atmósfera cargada de melancolía y resignación. El artista no busca idealizar el entorno hospitalario; al contrario, expone su crudeza y desasosiego con una honestidad conmovedora. Se intuye un comentario sobre la condición humana, sobre la fragilidad de la existencia y la necesidad de empatía ante el sufrimiento ajeno. La repetición de líneas horizontales en el techo acentúa la sensación de monotonía y rutina, sugiriendo la naturaleza cíclica del dolor y la esperanza.