Abraham van Cuylenborch – Diana Bathing
Ubicación: Borghese gallery, Rome (Galleria Borghese).
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En primer plano, varias figuras femeninas se encuentran sumergidas o sentadas cerca del agua, aparentemente absortas en su baño. Sus poses son variadas: una se levanta con gracia, otra descansa sobre telas doradas, mientras que otras dos parecen estar relajándose junto a perros leales. La piel de estas mujeres resalta por su luminosidad contrastando con la oscuridad circundante, atrayendo la atención del espectador hacia ellas. La presencia de los perros, uno de ellos observando directamente al frente, añade un elemento de vigilancia y protección a la escena.
A la derecha, el paisaje se abre en una vista más amplia, mostrando un terreno ondulado que se extiende hasta un horizonte brumoso. Se distinguen otras figuras humanas dispersas por este espacio abierto, algunas de ellas aparentemente participando en actividades relacionadas con la caza o el juego. La inclusión de estos personajes distantes sugiere una conexión entre el mundo íntimo del baño y un contexto más amplio y social.
El uso de la luz y la sombra es fundamental para crear la atmósfera general de la obra. La oscuridad prevaleciente acentúa la sensación de secreto y aislamiento, mientras que los destellos de luz sobre las figuras femeninas sugieren una belleza etérea y casi divina. La estatua en la cueva actúa como un punto focal visual y simbólico, elevando la escena a un plano mitológico o alegórico.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la naturaleza de la belleza, la inocencia y el placer. El entorno natural, con su mezcla de luz y sombra, simboliza las dualidades inherentes a la experiencia humana. La presencia de los perros puede aludir a la fidelidad y la lealtad, mientras que las figuras dispersas en el paisaje sugieren una conexión entre lo individual y lo colectivo. La estatua, por su parte, podría representar un ideal de perfección o una figura paterna protectora. En conjunto, la obra evoca una sensación de nostalgia por un mundo perdido, donde la belleza y la armonía reinaban en un entorno natural prístino.