Francesco Hayez – Return to Rome of the Works of Art Stolen by Napoleon
Ubicación: Vatican Museums (fresco) (Musei Vaticani (murales)), Vatican.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El plano izquierdo presenta una vista idealizada de Roma, con sus edificios clásicos delineados contra un cielo azulado. Una procesión, compuesta por figuras masculinas vestidas con ropas ceremoniales, avanza hacia la ciudad portando objetos cubiertos, presumiblemente obras de arte. La perspectiva es aérea y distante, sugiriendo una sensación de grandiosidad y retorno triunfal.
En contraste, el lado derecho se centra en tres figuras principales. Una figura masculina colosal, con atributos que evocan a un héroe o dios antiguo – barba tupida, musculatura pronunciada, expresión solemne – domina la composición. Se encuentra apoyado sobre una estructura arquitectónica decorada con inscripciones latinas, lo cual refuerza su carácter de representación simbólica y monumental. A sus pies, un niño alado, posiblemente personificando la Victoria o la Paz, extiende una mano hacia el paisaje romano. La relación entre estas dos figuras es significativa: el héroe parece proteger y guiar al niño, simbolizando la restauración del orden y la prosperidad tras un período de conflicto.
La paleta de colores es rica y contrastada. Los tonos cálidos predominan en las figuras humanas y en la estructura arquitectónica, mientras que el paisaje se presenta con una gama más fría y luminosa. Esta dicotomía visual acentúa la separación entre los ámbitos humano y natural, así como entre la fuerza y la fragilidad.
Subtextualmente, la obra parece aludir a un evento histórico de recuperación cultural. La procesión que regresa a Roma sugiere el retorno de bienes saqueados, mientras que las figuras alegóricas personifican los valores de la justicia, la victoria y la paz. El gigante, con su postura imponente y su mirada fija en el horizonte, podría representar la fortaleza del Estado o la resiliencia del espíritu romano frente a la adversidad. La presencia del niño alado introduce una nota de esperanza y renovación, sugiriendo que el futuro está marcado por la prosperidad y la armonía. La inscripción latina sobre la estructura arquitectónica probablemente proporciona un contexto histórico específico, aunque su significado preciso requiere mayor investigación. En general, se trata de una alegoría compleja que celebra la restauración del patrimonio cultural y reafirma los valores fundamentales de una civilización.