Pehr Nordquist – View from the Bernshammar Sawmill
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El aserradero, construido sobre pilotes que se sumergen en el agua, constituye el foco central de la imagen. Su estructura, de madera y con un diseño funcional, sugiere una economía basada en la explotación de los recursos forestales locales. Se percibe una cierta complejidad arquitectónica en sus detalles, con escaleras y plataformas que sugieren diferentes niveles de actividad dentro del complejo industrial.
El agua juega un papel crucial en la composición. Refleja el cielo nublado y las estructuras circundantes, creando una sensación de profundidad y atmósfera melancólica. La superficie acuática no está completamente lisa; se aprecian ligeras ondulaciones que sugieren movimiento y vitalidad.
En el plano de fondo, un terreno elevado alberga algunas edificaciones adicionales, probablemente viviendas o dependencias relacionadas con la actividad del aserradero. La vegetación circundante es densa, con árboles de hoja perenne que enmarcan la escena y contribuyen a una sensación de aislamiento y tranquilidad. El cielo, cubierto por nubes grises, aporta un tono sombrío a la pintura, pero también sugiere la posibilidad de lluvia o cambio climático.
Más allá de la representación literal del aserradero, la obra parece aludir a temas más amplios relacionados con el progreso industrial, la relación entre el hombre y la naturaleza, y la vida en comunidades rurales. La presencia del agua, elemento esencial para el funcionamiento del aserradero, podría interpretarse como un símbolo de fertilidad, renovación o incluso de poder incontrolable. La disposición de las estructuras, integradas en el paisaje, sugiere una adaptación a las condiciones naturales, pero también una transformación que altera el equilibrio original. La atmósfera general evoca una sensación de quietud y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza del trabajo, el progreso y la conexión entre la humanidad y su entorno. Se intuye un cierto anhelo por la sencillez y la vida rural, contrastado con la ineludible presencia de la actividad industrial.