John Ferneley – Edward Horner Reynard and his Brother George Grouse-Shooting At Middlesmoor, Yorkshire
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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Los perros juegan un papel fundamental en la composición. Tres canes de caza, dos de pelaje blanco y negro y uno predominantemente blanco, están presentes, mostrando diferentes actitudes: uno está sentado a los pies del hombre que se sienta, otro correteando cerca del personaje de pie con el ave, y el tercero permanece atento al entorno. La interacción entre los hombres y sus perros sugiere una relación de compañerismo y dependencia en la actividad de caza.
El paisaje sirve como telón de fondo, aunque no es el foco principal. Se intuyen montañas a lo lejos, envueltas en niebla, creando una atmósfera melancólica y un tanto opresiva. La luz es difusa, contribuyendo a esta sensación general de quietud y contemplación.
La pintura parece ofrecer una ventana a la vida rural de una clase social acomodada. El acto de cazar no se presenta como una necesidad de supervivencia, sino más bien como un pasatiempo, un símbolo de estatus y ocio. La postura relajada de los hombres, la elegancia de sus ropas y la presencia de los perros bien cuidados sugieren una vida cómoda y privilegiada.
Más allá de la representación literal de una escena de caza, se pueden inferir subtextos relacionados con el poder, la masculinidad y la conexión con la naturaleza. La posesión del terreno y la capacidad para cazar reflejan un control sobre el entorno natural, mientras que la actividad en sí misma puede interpretarse como una manifestación de la virilidad y la dominación. La quietud contemplativa de los personajes sugiere también una reflexión sobre la fugacidad de la vida y la belleza efímera del mundo natural. La composición, con sus figuras dispuestas en un plano relativamente bajo y el paisaje extendiéndose hacia el horizonte, evoca una sensación de vastedad y aislamiento.