Peter Tillemans – The Round Course at Newmarket, Cambridgeshire, Preparing for the King’s Plate
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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En primer plano, se distingue un conjunto heterogéneo de personas reunidas alrededor de un carruaje. Los individuos están ataviados con ropas elegantes y ostentosas, sugiriendo su pertenencia a la nobleza o a una clase social acomodada. Algunos observan atentamente el circuito, mientras que otros conversan animadamente, creando una atmósfera de expectación y sociabilidad. La presencia del carruaje sugiere un elemento de transporte real o aristocrático, posiblemente relacionado con la realeza o figuras importantes.
El circuito en sí está poblado por jinetes a caballo, algunos ya preparados para la carrera, otros conversando o ajustando sus monturas. La disposición de los caballos y jinetes transmite una sensación de movimiento inminente, anticipando el inicio del evento. La luz tenue que ilumina la escena acentúa las texturas de los tejidos y el brillo de los cascos, añadiendo realismo a la representación.
En la distancia, se vislumbra un edificio de arquitectura sencilla, posiblemente un establo o una estructura relacionada con la actividad ecuestre. La figura solitaria en lo alto de una plataforma elevada parece ser un observador privilegiado del evento, quizás un juez o un miembro de la realeza.
Subtextualmente, la pintura alude a la importancia del deporte ecuestre como entretenimiento para las clases altas y como símbolo de estatus social. La atmósfera festiva y el despliegue de riqueza sugieren una celebración de la nobleza y sus privilegios. La inminencia de la carrera introduce un elemento de competición y riesgo, contrastando con la aparente despreocupación de los espectadores. El cielo nublado podría interpretarse como una premonición de desafíos o incertidumbres que acechan tras la fachada de opulencia y diversión. La escena, en su conjunto, ofrece una ventana a las costumbres y valores de una época específica, donde el espectáculo ecuestre era un elemento central del ocio aristocrático.