Francis Wheatley – The Mistletoe Bough
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El foco central de la composición recae sobre dos jóvenes mujeres, vestidas con atuendos sencillos pero pulcros. Una de ellas, ataviada con un vestido blanco que contrasta con los tonos terrosos del entorno, se encuentra atrapada entre dos hombres que parecen querer besarla bajo el muérdago colgado del techo. La expresión en su rostro es ambivalente; no parece rechazar activamente a sus pretendientes, pero tampoco muestra una clara aceptación. Su postura, ligeramente tensa y con los brazos extendidos como para protegerse, sugiere incomodidad o un deseo de evitar la situación.
Los hombres que la rodean exhiben diferentes reacciones. Uno de ellos se inclina hacia ella con una expresión expectante, mientras que el otro parece más tímido o indeciso. El resto del grupo, compuesto por otras mujeres y algunos hombres sentados a una mesa, observa la escena con una mezcla de curiosidad y diversión. Sus gestos y miradas sugieren un ambiente festivo, posiblemente relacionado con alguna celebración navideña, dada la presencia del muérdago, tradicionalmente asociado con el beso bajo esta planta.
La iluminación es cálida y difusa, creando una atmósfera íntima y acogedora. El uso de la luz resalta las figuras principales y dirige la atención del espectador hacia el núcleo dramático de la escena. La paleta de colores se centra en tonos ocres, marrones y verdes, con toques de blanco que enfatizan la pureza percibida de la joven vestida de blanco.
Subyacentemente, la pintura explora temas como el cortejo, la inocencia, la vergüenza y las convenciones sociales. La escena captura un momento de transición en la vida de la joven, donde se enfrenta a las presiones del amor y el matrimonio dentro de un contexto social específico. La ambigüedad en su expresión facial invita a la reflexión sobre sus sentimientos internos y su capacidad para tomar decisiones autónomas. El muérdago, símbolo de amor y fertilidad, adquiere una connotación más compleja al ser utilizado como escenario de una situación potencialmente incómoda o embarazosa. La pintura, por tanto, no solo retrata un momento festivo, sino que también plantea preguntas sobre el papel de la mujer en la sociedad y las expectativas impuestas a ella.