Kunsthistorisches Museum (The Return of the Herd) – Brueghel, Pieter The Elder -- Возвращение стада - ноябрь 1565, 117х159,
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En primer plano, el ganado – vacas, bueyes, caballos – ocupa una parte significativa del espacio, moviéndose lentamente por un camino sinuoso. Los pastores, vestidos con ropas oscuras y sombreros de ala ancha, dirigen al rebaño con dificultad, algunos a pie, otros montados en animales. Se percibe una atmósfera de laboriosidad y fatiga.
El plano intermedio está igualmente saturado de actividad. Grupos de campesinos se reúnen para conversar o realizar diversas tareas; algunos juegan, otros observan el paso del ganado. La interacción entre las figuras es variada: hay gestos de camaradería, pero también de indiferencia e incluso conflicto. Se intuye una vida cotidiana intensa y a veces conflictiva en este entorno rural.
El fondo se abre hacia un paisaje montañoso, con un cielo amenazante que presagia la llegada de la noche. Una ciudadela o fortaleza se vislumbra entre las montañas, sugiriendo una presencia autoritaria o institucional en esta comunidad. La luz es tenue y difusa, creando una atmósfera melancólica y contemplativa.
Más allá de la representación literal del regreso del ganado, la pintura parece aludir a temas más profundos. El rebaño puede interpretarse como una metáfora de la humanidad, guiada por fuerzas externas o internas hacia un destino incierto. La multitud de figuras sugiere la complejidad de las relaciones sociales y la diversidad de experiencias humanas. La presencia de la ciudadela en el fondo podría simbolizar el poder político o religioso que ejerce su influencia sobre la vida cotidiana del pueblo.
La minuciosidad con que se han representado los detalles, desde la textura de las ropas hasta la expresión de los rostros, contribuye a crear una sensación de realismo y autenticidad. No obstante, la escena está imbuida de un simbolismo sutil que invita a múltiples interpretaciones. La pintura no es simplemente una descripción del campo; es una reflexión sobre la condición humana, sus alegrías y sus tribulaciones, su relación con el poder y con la naturaleza. El uso de la perspectiva atmosférica acentúa la sensación de vastedad y distancia, sugiriendo que el mundo representado trasciende los límites de la propia pintura.