Albert-Charles Lebourg – Le Seine au Bas Meudon 1904
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A la izquierda, se alza un edificio de considerable tamaño, posiblemente una fábrica o almacén, cuya volumetría se presenta desdibujada por la pincelada suelta y el tratamiento atmosférico. Su fachada, en tonos ocres y grises, parece fundirse con el entorno brumoso, perdiendo nitidez y contornos definidos. Un camino de tierra serpentea a lo largo del río, guiando la mirada hacia un grupo de figuras humanas que se adentran en la distancia, envueltas en una atmósfera de misterio.
En primer plano, sobre el agua, una pequeña embarcación es impulsada por una figura solitaria con un remo. Esta presencia humana, diminuta frente a la inmensidad del río y el paisaje circundante, evoca una sensación de soledad y fragilidad. A la derecha, se distinguen estructuras rudimentarias, quizás muelles o cobertizos, que sugieren una actividad portuaria o industrial en desuso.
La paleta cromática es dominada por tonos fríos: grises, azules pálidos, ocres apagados y verdes deslavados. La pincelada es rápida e impresionista, buscando captar la fugacidad de la luz y la atmósfera más que los detalles precisos. El tratamiento de la perspectiva es poco convencional; se evita una profundidad espacial marcada, creando una sensación de planitud y ambigüedad.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el paso del tiempo, la industrialización y su impacto en el paisaje natural, así como la soledad humana frente a la inmensidad de la naturaleza. La atmósfera brumosa y melancólica sugiere una reflexión sobre la transitoriedad de la existencia y la pérdida de lo que fue. La figura solitaria en la embarcación podría interpretarse como un símbolo de la búsqueda individual, o quizás de la desconexión del individuo con el entorno urbano y la sociedad. La ausencia de colores vibrantes refuerza esta sensación de desolación y nostalgia.