Part 3 Prado Museum – Puebla Tolín, Dióscoro Teófilo -- Las hijas del Cid, del romance XLIV del Tesoro de Romanceros
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una escena dramática ambientada en un entorno boscoso denso y sombrío. La composición se centra en dos figuras femeninas: una yacente sobre el suelo, con la mirada fija hacia arriba y una expresión de sufrimiento o sorpresa, y otra que se alza junto a ella, con una postura tensa y una mirada cargada de angustia.
La figura tendida, vestida con un manto amarillo-dorado, parece estar en un estado de vulnerabilidad extrema. Su cuerpo está expuesto, sugiriendo una pérdida de control o incluso una agresión. El color del manto contrasta fuertemente con la oscuridad circundante, atrayendo inmediatamente la atención hacia ella.
La segunda mujer, ataviada con ropas azules y doradas que delinean su figura, se encuentra en una posición protectora pero también de impotencia. Su mano está extendida hacia la figura yacente, como si intentara ayudarla o consolarla, aunque parece estar inmovilizada por unas ataduras visibles en sus muñecas. La expresión de su rostro revela un profundo dolor y preocupación, insinuando una conexión emocional intensa con la mujer que yace a sus pies.
El entorno natural juega un papel crucial en la atmósfera general de la obra. El follaje oscuro y exuberante crea una sensación de opresión y misterio, sugiriendo un lugar apartado del mundo civilizado, quizás un refugio o una trampa. La luz tenue que se filtra entre las hojas acentúa los contrastes de sombra y claroscuro, intensificando el dramatismo de la escena.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de sufrimiento, pérdida, protección y posible injusticia. Las ataduras en la mano de una de las figuras sugieren una situación de cautiverio o restricción, mientras que la expresión de dolor en sus rostros implica una experiencia traumática reciente. La relación entre las dos mujeres es ambigua; podrían ser hermanas, amigas o incluso madre e hija, pero su vínculo está marcado por el sufrimiento y la vulnerabilidad. El contexto del Romancero sugiere una narrativa trágica, posiblemente relacionada con conflictos familiares, traiciones o persecuciones. La escena evoca un sentimiento de desesperación y la fragilidad de la existencia humana frente a fuerzas desconocidas o implacables.