Cornelis Vreedenburgh – Vreedenburgh Cornelis Cows in a meadow Sun
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La construcción central es una granja con techos bajos y paredes de madera, ubicada en el fondo del prado. El edificio se integra armoniosamente con el entorno natural, casi fundiéndose con los árboles que lo rodean. Estos árboles, representados con pinceladas sueltas y expresivas, crean un dosel oscuro que contrasta con la luminosidad del campo abierto.
En la parte izquierda de la composición, se distinguen figuras humanas, probablemente campesinos o pastores, vestidos con ropas coloridas. Su presencia introduce una escala humana en el paisaje, sugiriendo una relación íntima entre los habitantes y la tierra que cultivan.
El cielo, pintado con pinceladas rápidas y vibrantes, presenta una mezcla de azules intensos y nubes blancas que añaden dinamismo a la escena. La luz parece filtrarse a través de las nubes, iluminando selectivamente diferentes áreas del prado y creando un juego de luces y sombras que realza la sensación de profundidad.
La técnica pictórica es notable por su espontaneidad y expresividad. El artista ha empleado pinceladas gruesas y visibles para capturar la textura de la hierba, el brillo del sol y la densidad de los árboles. Esta manera de pintar sugiere una búsqueda de la inmediatez y la impresión visual, más que una representación detallada y precisa de la realidad.
Subtextualmente, la obra evoca una sensación de paz, tranquilidad y conexión con la naturaleza. La escena pastoral transmite un idealizado sentido del campo como refugio y fuente de sustento. La presencia humana, aunque discreta, sugiere una armonía entre el hombre y su entorno, invitando a la contemplación y al disfrute de los placeres sencillos de la vida rural. El uso de colores vivos y la pincelada enérgica sugieren también un optimismo inherente a la escena, celebrando la belleza del mundo natural.