Carl Borromaus Andreas Ruthart – Wild Animals in a Mountain Gorge
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un leopardo ataca a una presa, presumiblemente un antílope o gamo, en las orillas de lo que parece ser un curso de agua. La tensión es palpable; el movimiento está congelado en un instante crucial del ataque. A su lado, otro felino, quizás un cachorro, observa la escena con curiosidad o instinto. Más allá, sobre una formación rocosa prominente, se alza un león, cuya presencia imponente domina la composición. Su postura sugiere autoridad y control sobre el territorio. Un oso pardo, de tamaño considerable, se encuentra a medio camino entre el león y los felinos en primer plano, añadiendo otra capa de complejidad a la jerarquía animal representada. En la parte superior izquierda del desfiladero, un leopardo adicional vigila desde una posición elevada, completando el conjunto de depredadores que pueblan este espacio natural.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: marrones, ocres y grises, que refuerzan la sensación de rudeza y aislamiento del entorno. El uso de claroscuro acentúa los volúmenes y crea una atmósfera de misterio y peligro.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como la lucha por la supervivencia, el ciclo de la vida y la muerte, y la jerarquía natural. La representación de diferentes especies depredadoras en un mismo espacio sugiere una competencia constante por los recursos y el dominio territorial. La presencia del león, con su actitud regia, podría interpretarse como una alegoría del poder y la autoridad. El desfiladero, a su vez, simboliza un lugar salvaje e indómito, alejado de la civilización y regido por las leyes implacables de la naturaleza. La composición, en su conjunto, evoca una sensación de asombro ante la fuerza bruta y la belleza cruda del mundo natural.