Elizabeth Merkuryevna Boehm – Old Friends are Best.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Los osos de peluche, uno vestido con un traje azul y otro con una túnica marrón, parecen observadores silenciosos de este momento privado. Su posición, ligeramente detrás del niño, sugiere una relación de dependencia y consuelo. El contraste entre la ropa desgastada de los osos y la aparente limpieza del niño podría aludir a la inocencia infantil frente a un mundo más complejo.
La paleta de colores es cálida y terrosa, dominada por tonos ocres, marrones y blancos cremosos. Esta elección cromática contribuye a crear una atmósfera nostálgica y evocadora, reforzando la sensación de intimidad y familiaridad. La textura visible en la pincelada sugiere un trabajo rápido y espontáneo, lo que acentúa aún más el carácter emotivo de la obra.
En el plano inferior, se distingue una inscripción cursiva, posiblemente una frase o poema escrito por el autor. Aunque su contenido es difícil de discernir con claridad, añade una capa adicional de significado a la composición, insinuando un mensaje oculto sobre la amistad, la infancia y la pérdida.
Subyace en esta pintura una reflexión sobre la soledad, la necesidad de compañía y la importancia de los objetos inanimados como fuente de consuelo en momentos de vulnerabilidad. El niño, aferrado a sus osos de peluche, parece buscar refugio en un mundo propio, donde la amistad y el afecto son los únicos valores que importan. La obra invita a la contemplación sobre la fragilidad de la infancia y la búsqueda de seguridad en un entorno incierto.