Los Angeles County Museum of Art – Andres Marzal de Sas (school of) - Saint Michael Fighting the Dragon
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El ángel, vestido con una cota de malla que resalta su musculatura, sostiene un lanza con determinación. Su rostro, aunque idealizado, denota concentración y resolución. Las alas, representadas en tonos rojizos y dorados, sugieren tanto poder como divinidad. La postura del ángel es activa; se inclina ligeramente hacia adelante, listo para asestar el golpe final.
El dragón, por su parte, está retratado con una expresividad grotesca. Sus rasgos son exagerados: ojos inyectados en sangre, fauces abiertas mostrando dientes afilados y una postura de ataque desesperado. La paleta de colores utilizada para la criatura – verdes oscuros, marrones y negros – refuerza su asociación con el mal y la oscuridad. La posición del dragón, parcialmente tumbada y con las patas extendidas, transmite una sensación de derrota inminente.
El autor ha empleado un estilo que recuerda a la pintura gótica tardía, caracterizado por la bidimensionalidad de las figuras, la ausencia de perspectiva profunda y el uso de colores intensos y planos. La atención al detalle en la armadura del ángel contrasta con la simplificación de los rasgos del dragón, acentuando aún más la diferencia entre el bien y el mal.
Más allá de la representación literal de una batalla, esta pintura parece explorar temas de triunfo sobre la adversidad, la lucha entre el bien y el mal, y la intervención divina en asuntos humanos. La imagen podría interpretarse como una alegoría del poder espiritual que vence a las fuerzas oscuras, o como una representación visual de la victoria de la fe sobre el pecado. El uso del dorado sugiere una conexión con lo celestial y divino, reforzando la idea de un triunfo trascendente. La composición, aunque sencilla en su estructura, transmite una poderosa narrativa visual cargada de simbolismo religioso.