St. John the Forerunner Angel of the Desert
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se limita a tonos terrosos: ocres, marrones y negros predominan, contrastados por destellos de rojo que delinean los pliegues del manto y sugieren una luz interior. El rostro, con su barba canosa y mirada fija hacia adelante, transmite una expresión serena y contemplativa, más allá de cualquier emoción palpable. La piel es de un color pálido, casi translúcido, acentuando la sensación de trascendencia.
En la mano izquierda el ángel sostiene un pergamino enrollado, cuyo contenido permanece oculto al espectador. Este elemento introduce una dimensión narrativa: se sugiere que el personaje porta un mensaje divino o profético. La mano derecha está extendida, en una actitud que podría interpretarse como ofrecimiento o bendición.
En la esquina superior izquierda, se aprecia un pequeño nicho con una imagen de rostro femenino, posiblemente representando a la Virgen María o alguna santa. Esta inclusión establece una conexión entre el ángel y el ámbito divino, reforzando su papel como mensajero celestial.
El fondo dorado, aunque deteriorado por el paso del tiempo, contribuye a crear una atmósfera de sacralidad y eternidad. La textura rugosa del soporte, visible a través de la pintura descascarada, añade un carácter austero y primitivo a la obra.
Subtextualmente, esta imagen parece evocar temas de ascetismo, penitencia y revelación divina. El entorno desolado sugiere una vida en el aislamiento, mientras que la figura angelical simboliza la intervención celestial en los asuntos humanos. La quietud del personaje transmite una sensación de paciencia y resignación ante un destino superior. Se intuye una narrativa de preparación espiritual, de renuncia al mundo terrenal para abrazar una vocación sagrada. El pergamino sugiere el peso de la palabra divina, la responsabilidad inherente a quien la porta.