Anselm van Hulle (After) – Heinrich Langenbeck (1603-1669)
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre está vestido con un atuendo oscuro, presumiblemente de época, caracterizado por un cuello alto ricamente adornado con encaje que contrasta con la austeridad del resto de la vestimenta. Se aprecia un detalle metálico en el pecho, posiblemente una insignia o decoración, que sugiere su posición social y rango. La barba prominente, cuidadosamente recortada y modelada, es un rasgo distintivo que acentúa su personalidad y refuerza la impresión de autoridad.
La mirada del retratado es directa y penetrante; transmite una sensación de inteligencia y seriedad. Su expresión es contenida, sin mostrar emociones evidentes, lo cual sugiere un carácter reservado y posiblemente una posición de responsabilidad. La sutil sonrisa que se intuye podría interpretarse como una manifestación de confianza en sí mismo o una señal de cortesía formal.
La inscripción visible en la parte superior del retrato, aunque parcialmente legible, indica los nombres H. HINRICH LANGENBECK y F. BRAU LUN SELLISCH, sugiriendo que se trata de un documento conmemorativo o una identificación oficial. La caligrafía utilizada es característica de la época y añade autenticidad a la representación.
En términos subtextuales, el retrato parece buscar transmitir una imagen de poder, estabilidad y respetoabilidad. El uso del vestuario formal, la iluminación contrastada y la expresión contenida contribuyen a crear un aura de dignidad y autoridad. La ausencia de elementos decorativos superfluos refuerza la impresión de sobriedad y seriedad. Se intuye que el retratado ocupa una posición relevante en su sociedad, posiblemente como funcionario público o miembro de la nobleza. El retrato no solo sirve para documentar su apariencia física, sino también para proyectar una imagen cuidadosamente construida de sí mismo.