Resumen de "Rey, Reina, Jack" de Vladimir Nabokov
Traductor traducir
La novela fue escrita en 1928. Es la segunda obra importante del autor escrita en ruso. Carece por completo de personajes rusos y motivos nostálgicos, y la acción transcurre íntegramente en Alemania. En 1972, se estrenó una película homónima basada en el libro, dirigida por Jerzy Skolimowski.
Llegada a la capital
Franz, un joven provinciano, toma un tren a la capital con la esperanza de encontrar trabajo con su adinerado tío, Kurt Dreyer. En un vagón de tercera clase, se asusta al ver a un pasajero deforme sin nariz y decide pagar un extra para cambiarse a segunda. Allí, Franz se encuentra en el mismo compartimento soleado con una pareja elegantemente vestida: Kurt Dreyer y su esposa, Martha. Regresan de sus vacaciones de verano. El joven desconoce su parentesco. Se esconde tras un periódico recién publicado y admira en secreto a la bella mujer.
Una mañana, Franz rompe accidentalmente sus gafas en un hotel de la capital. Casi ciego, se dirige a la lujosa villa de su tío en las afueras.
Martha lo recibe en el jardín. Observa con frialdad al tímido invitado, viéndolo como un espécimen maleable. Poco después, Dreyer regresa de la cancha de tenis, reconoce a su acompañante y se ríe a carcajadas de la coincidencia. Dreyer le promete a su sobrino un puesto en su gran tienda de ropa para caballeros. Durante una copiosa cena, Franz se emborracha con vino. Dreyer deja a su sobrino, algo ebrio, para que descanse.
La nueva vida de Franz
Franz compra unas gafas nuevas de montura de cuerno y se dispone metódicamente a encontrar una habitación barata para alquilar. Martha, inesperadamente, le ayuda a negociar un descuento con el excéntrico y anciano propietario. Pronto, Franz empieza a trabajar en la sección de deportes de los grandes almacenes de su tío, y los días transcurren monótonamente entre raquetas y pelotas de tenis. Dreyer se olvida de su sobrino por asuntos de negocios, pero una noche, de repente, lo llama. Dreyer lleva a Franz a una tienda vacía y oscura. Allí, el comerciante le da una lección teatral sobre el arte de vender corbatas.
Un domingo lluvioso, aprovechando la ausencia de Dreyer, Franz visita a la esposa de su tío. Martha toma la iniciativa y seduce al joven inexperto, dando inicio a un apasionado romance secreto. Martha se convierte en la amante de Franz: decora su modesta habitación a su gusto, le compra un esmoquin caro y le enseña a bailar con insistencia. Los amantes pasan las noches en elegantes cafés y salones de baile. Franz vive con el temor constante de ser descubierto. Dreyer suele hacer bromas a su costa, llevando al nervioso joven al borde del pánico.
La intención del delito
Dreyer lleva una vida empresarial muy ajetreada y conoce a un misterioso inventor. Este le propone una audaz idea para crear maniquíes mecánicos con movimientos realistas y fluidos, y el empresario queda profundamente fascinado por el nuevo proyecto. Mientras tanto, Martha resiente cada vez más a su alegre y bullicioso marido, que interfiere en su felicidad. Se niega rotundamente a esperar a que Franz se haga rico. Con astucia y método, persuade a su obediente amante para que asesine a Dreyer.
Los amantes discuten con frialdad métodos infalibles para eliminar al empresario. Primero, estudian diligentemente una enciclopedia en busca del veneno perfecto. Este plan le parece demasiado complicado a Martha debido al inevitable examen médico. Luego examinan armas de fuego con detalle. Martha inventa escenarios teatrales para un robo nocturno en una villa o un ataque en el bosque. Franz accede obedientemente a sus ideas. Buscan un revólver de verdad en el estudio de su marido. En lugar de un arma formidable, los amantes solo encuentran un encendedor de puros.
Marta decide abandonar los planes complejos, pues necesita el método más sencillo y fiable. Pronto, Dreyer le propone unas vacaciones de verano junto al mar. Marta, al instante, idea un nuevo plan. Sabe con certeza que su marido no sabe nadar. Los amantes deciden ahogar a Dreyer durante un paseo en barco. La idea le parece brillante a la calculadora mujer por su aterradora naturalidad.
Vacaciones junto al mar
El trío llega a un popular balneario. El cielo está nublado, con frecuentes lluvias frías. Martha le da instrucciones detalladas al tenso Franz. Ella determinará el momento preciso para un movimiento repentino y simultáneo en la lancha. La pequeña embarcación zozobrará y el torpe Dreyer se hundirá al instante. La víspera del asesinato planeado, Martha contrae un fuerte resfriado tras nadar. Oculta cuidadosamente su creciente enfermedad para no alterar su plan.
La mañana del día señalado, el tiempo sigue siendo gris y frío. Martha, Dreyer y Franz parten hacia el cobertizo para botes. El hombre de negocios camina por el bosque, mientras su esposa y su sobrino reman hacia el punto de encuentro. Dreyer sube a la barca, Franz rema con monotonía. Reman lejos de la orilla. Comienza un fuerte aguacero. Martha se prepara mentalmente para dar la señal decisiva.
En ese preciso instante, Dreyer menciona casualmente una lucrativa reunión de negocios. Anuncia que mañana venderá la patente de los maniquíes a un acaudalado empresario estadounidense.
Una venta exitosa reportaría cien mil. Marta detiene su plan de inmediato. Decide esperar unos días para tomar posesión legal de esta enorme suma como viuda. El barco regresa sano y salvo a la orilla mojada.
Final trágico
El resfriado de Martha se convierte rápidamente en una neumonía grave. Le da fiebre alta. Dreyer viaja a la capital para una reunión de negocios con un estadounidense. En la ciudad, el empresario sufre una profunda decepción. Las figuras mecánicas ahora le parecen aburridas y sin vida. Dreyer pierde el interés en el trato y, por pura malicia, roba a escondidas la pitillera de oro del estadounidense. La venta de la patente fracasa.
Dreyer regresa apresuradamente al balneario. El médico que la visita informa que el estado de Martha es crítico. En una habitación con poca luz, la paciente se retuerce febrilmente en un delirio. Sueña con la exitosa ejecución del asesinato frustrado. En sus visiones febriles, Dreyer se ahoga, y ella y Franz recuperan su libertad y la riqueza que tanto anhelaban. Una sonrisa de felicidad aparece en el rostro de la moribunda.
Franz se encuentra en estado de shock. Le aterra la posibilidad de que Martha vuelva a la vida y, al mismo tiempo, su muerte. Al enterarse del robo accidental de su pitillera, Franz se ofrece a llevarla de vuelta a la capital con su tío. Cobardemente, Franz usa este pretexto para huir. Abandona el balneario, dejando a Dreyer, ajeno a la verdad, al lado de su esposa moribunda. Franz vaga sin rumbo por la capital, con la mente completamente nublada por el miedo y el cansancio.
No se puede comentar Por qué?