"Hector Servidac" de Julio Verne, resumen
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La novela del escritor francés se publicó en 1877. Su trama fantástica gira en torno a un insólito suceso cósmico: un cometa desconocido choca con la Tierra, arrastrando pequeños fragmentos de su superficie, junto con las personas atrapadas en ellos, al espacio interplanetario. Se han realizado varias películas basadas en la novela. La más famosa es la película checoslovaca «En el cometa», dirigida por Karel Zeman en 1970. Anteriormente, en 1961, los cineastas estadounidenses estrenaron «El valle de los dragones».
Este libro forma parte de la aclamada serie «Viajes extraordinarios» del autor. Es la decimoséptima obra del extenso ciclo que le valió a Julio Verne fama mundial. Esta serie literaria también incluye novelas tan célebres como «Los hijos del capitán Grant» y «Veinte mil leguas de viaje submarino».
Cataclismo repentino
El capitán del ejército francés Hector Servadac y el conde Vasily Timashev se preparan para un duelo en la costa de Argel. Los rivales declaran oficialmente una disputa sobre música. El francés declara: «Yo soy de Rossini». El conde responde: «Yo soy de Wagner». Los hombres se separan, preparándose para el duelo matutino. Servadac regresa a su barranco, donde vive con su fiel ayudante, Ben-Zouf. En la noche del 31 de diciembre al 1 de enero, se produce un terremoto colosal. La tierra tiembla, el cielo se ilumina con un potente destello y el mar inunda sus costas en una gigantesca ola.
Por la mañana, el capitán y su ayudante se despiertan y descubren extraños cambios en su entorno. El sol ahora sale por el oeste y se pone por el este. Las horas de luz se han reducido a doce. La gravedad ha disminuido notablemente, provocando en la tripulación una inusual sensación de ligereza. Para intentar resolver el misterio, los héroes se dirigen al río Sheliffe. En lugar del cauce familiar, ven un mar infinito. Una vasta porción del continente africano ha desaparecido sin dejar rastro.
Poco después, la goleta rusa Dobrynya atraca en la isla, a la que Servadac llama Isla Gurby. A bordo del lujoso navío se encuentran el conde Timashev y el experimentado teniente Prokofiev. Los marineros rusos también sobrevivieron por poco a la catástrofe ocurrida la noche anterior en alta mar. Los antiguos rivales posponen el duelo hasta que la situación se aclare por completo. Hector Servadac sube a bordo de la goleta. La fuerza combinada toma la firme decisión de inspeccionar las zonas terrestres restantes y determinar la magnitud de la destrucción.
Explorando nuevas costas
El Shkuna emprende un largo viaje. Los exploradores pronto descubren que una cuenca marina completamente nueva se ha formado en lugar del antiguo mar Mediterráneo. Durante la travesía, descubren la desaparición total de ciudades importantes: Argel, Marsella y Túnez. Las mediciones de profundidad revelan un lecho marino plano cubierto de un polvo metálico desconocido. Los marineros encuentran solo unas pocas rocas diminutas. En una de ellas, la tumba del rey Luis el Santo sobrevive milagrosamente. En otra roca, que resulta ser un fragmento de Gibraltar, dos oficiales británicos y once soldados se han refugiado. Los británicos se niegan obstinadamente a abandonar su puesto.
Durante la expedición, los héroes se topan con un pequeño barco mercante, el Hansa. El barco pertenece a un prestamista tacaño, Isaac Haccabut, que se niega a compartir sus provisiones e intenta venderlas a precios exorbitantes. Héctor Servadac obliga al mercader a vender la mercancía estrictamente a los precios europeos establecidos. En una isla de Cerdeña, los viajeros rescatan a una niña italiana, Nina, y a su cabra domesticada, Marzi. Más tarde, recogen a un joven español, Pablo, y a un grupo de majos andaluces liderados por el guitarrista Negrete. Los nuevos colonos se unen a la tripulación de la goleta.
Pronto, la expedición llega a un cabo rocoso con un volcán activo. Este territorio inexplorado es bautizado como «Tierra Cálida». Debido a una repentina ola de frío, los colonos se ven obligados a construir un refugio invernal en un laberinto de cuevas de montaña calentadas por flujos de lava volcánica. Llaman a este refugio «La Colmena de Nina». En el mar, los exploradores recuperan varios mensajes sellados herméticamente que contienen cálculos matemáticos. Estos documentos, firmados en varios idiomas, proporcionan datos sobre la órbita del cometa Gallia.
El secreto de la profesora Rosetta
Mientras buscaban al autor de las misteriosas notas, Servadac y Prokofiev encuentran a un hombre congelado en un pequeño fragmento de las Islas Baleares. Resulta ser Palmiren Roset, el antiguo profesor de física de Héctor Servadac. El astrónomo rescatado explica furioso a sus salvadores lo que está sucediendo: «¡Están en mi cometa!». Resulta que la Tierra ha colisionado con el cometa Gallia. El cometa rozó la superficie del planeta, arrancando secciones de tierra junto con su atmósfera y sus habitantes. Ahora, estas treinta y seis personas viajan a toda velocidad por el sistema solar.
El profesor Roset, con una diligencia casi fanática, calcula los elementos orbitales de Galia. Determina que el cometa se mueve en una elipse muy alargada. Su densidad es significativamente mayor que la de la Tierra debido a su enorme contenido de telururo aurífero. La extrema distancia de los colonos al Sol los amenaza con un frío mortal. Pronto, el Mar de Galia se congela, cubriéndose con una capa de hielo perfectamente lisa. Marineros rusos y españoles patinan alegremente sobre la superficie helada. Pero el frío se intensifica y los colonos finalmente se refugian en las cuevas de la Tierra Cálida. En pleno invierno, el volcán se apaga repentinamente, privando a la gente de su fuente de calor.
Tras abrirse paso a toda prisa, los colonos descienden al cráter más profundo de la montaña que escupe fuego, donde aún persisten vestigios del calor subterráneo. Allí pasan largos y oscuros meses en condiciones de hacinamiento extremo, calentándose con piedras calientes. El ánimo de los colonos decae y muchos españoles caen en una profunda apatía. Solo la pequeña Nina, con sus alegres canciones, mantiene el ánimo de los exhaustos cautivos del cometa. Palmyren Roset pasa días enteros en su diminuto observatorio, calculando la masa, la densidad y el peso de la Galia con una balanza y monedas de plata del prestamista Haccabut. Durante sus observaciones, el profesor descubre la luna de la Galia, Nerine, que pronto desaparece sin dejar rastro.
Durante su viaje, Gallia vuela peligrosamente cerca del gigante planeta Júpiter. Los colonos contemplan horrorizados el enorme disco del planeta, temiendo que la poderosa gravedad de Júpiter capture al cometa y lo transforme en un nuevo satélite. Sin embargo, Gallia sortea con éxito la peligrosa sección. Tras superar el punto más externo de su órbita, el afelio, comienza su viaje de regreso al Sol. El calor regresa gradualmente a la superficie helada. El hielo se derrite rápidamente.
Atrapados en el hielo, los barcos Dobrynya y Hansa se estrellan contra las rocas costeras cuando el nivel del agua desciende bruscamente. La pérdida de los barcos priva a los colonos de la oportunidad de cruzar el mar. Cálculos precisos de un astrónomo indican que el cometa Gallia cruzará la órbita de la Tierra exactamente dos años después del primer cataclismo. De repente, Gallia experimenta un nuevo cataclismo cósmico. Debido a poderosas fuerzas internas, el cometa se parte en dos. Un enorme fragmento se desprende y vuela hacia el espacio interplanetario, llevándose consigo Gibraltar, Ceuta y los soldados ingleses allí estacionados. La parte restante del cometa acelera su rotación, acortando el día galo a seis horas.
El camino de regreso a la Tierra
Palmyren Roset está furioso por la pérdida de un fragmento de su amado cometa, pero confirma que el tiempo de encuentro con la Tierra permanece inalterado. Una colisión es inevitable. El teniente Prokofiev analiza meticulosamente las consecuencias de un impacto directo y diseña un audaz plan de rescate. Organiza la construcción de un gran globo aerostático con las resistentes velas de una goleta naufragada: un enorme globo inflado con aire caliente.
Esta nave permitirá a los humanos ascender a gran altura en la atmósfera de la Galia poco antes del impacto con la Tierra. Cuando las atmósferas de ambos cuerpos celestes se fusionen, la cesta debería entrar sin peligro en el espacio aéreo terrestre. El capitán Servadac apoya fervientemente esta idea, pues comprende que no hay otra forma de evitar la destrucción en caso de impacto.
Últimos momentos en el cometa
Los colonos trabajan diligentemente en la construcción de un enorme aerostato. El profesor Roset se resiste con vehemencia, completamente reacio a abandonar su amado cometa. El prestamista Hakkabut lamenta la pérdida de su tesoro, que el capitán Servadac los obliga a abandonar en la costa debido a las estrictas restricciones de peso. Finalmente, a la hora señalada, el pesado globo se eleva suavemente desde la superficie de la Galia, transportando a veintitrés personas.
La Tierra se acerca rápidamente, ocupando todo el horizonte. El cometa y el planeta se aproximan a una velocidad increíble. Se produce un choque gravitacional colosal y sus atmósferas se fusionan. Los pasajeros pierden el conocimiento entre densas nubes calientes y turbulentas. El globo estalla y las personas caen suavemente a la superficie.
Al despertar, Servadac y Ben-Zouf reconocen los contornos familiares de la costa. Se encuentran en Argelia, cerca de la ciudad de Mostaganem. Para su gran sorpresa, nadie en la Tierra se percató del paso del cometa. Los lugareños continúan con sus quehaceres cotidianos con tranquilidad. Los rivales cancelan su duelo. Héctor Servadac adopta oficialmente a Nina, y el conde Timashev se hace cargo del niño Pablo. Años después, los hijos, ya adultos, se casan, y los antiguos viajeros involuntarios atesoran para siempre los recuerdos de sus días en el cometa.
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